La jugada se pasa y se repasa por la televisión. Patada sin pelota: amarilla. Del resto, sólo Alejandro Domínguez, Diego Abal y algunos testigos podrán dar fe. Lo que muestra la imagen es que el Chori se calentó. Se desbordó más de lo que acostumbran los jugadores ante esa situación: se topó con el árbitro, lo increpó (se tapó la boca para que no se leyeran los labios y no se sabe si hubo insulto) y terminó viendo la roja. Después, la siguió: hizo el gesto de la camiseta de Boca, se descontroló y se fue en llamas al vestuario mientras se peleaba con los plateístas.
Aunque el informe de Abal, según trascendidos y averiguaciones, tendría un agregado letal: un supuesto puntapié del jugador al árbitro. A partir de allí, especulaciones, arrepentimientos, sanciones, intentos para suavizar la pena, armar amistosos, ofrecer disculpas…
Sanción. A pesar de las disculpas del Chori, el informe incluiría tres puntos: insulto, gestos a la platea y el famoso puntapié, que genera discordia. El resultado sería el más temido: de cuatro a seis fechas de suspensión, por lo que el delantero no podría comenzar el campeonato de la B Nacional (hasta tres fechas se podrían cumplir en amistosos, cuatro o más incluyen partidos oficiales).
Sin embargo, River tiene un as en la manga: el informe que los veedores hicieron del arbitraje fue muy negativo y, a partir de eso, buscarán que sólo le den tres fechas, informó el Diario Libre.
Esto tendría el apoyo de la AFA, que no quiere líos y pretenden no perjudicar a River en este delicado momento. En este contexto, todos confían en que la sanción será de tres partidos y que solo pondrá en consideración el insulto del Chori.
Más información en la última edición del Diario Libre













seria una vergüenza que no lo sancionen. Los demàs equipos del ascenso miran pintados ???