Sobre el final de un partido que se le complicó más de lo esperado, Boca consiguió mediante un cabezazo del uruguayo Santiago Silva un fundamental triunfo por 2-1 sobre Unión Española de Chile en el turno de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.
A pesar de una buena tarea de Juan Román Riquelme, quien lo puso en ventaja con una gran definición en el primer tiempo, el Xeneize logró sólo de a ratos superioridad clara en el desarrollo. La circulación de pelota se le dificultó, no encontró conexión adecuada entre sus hombres y la visita, que de ningún modo fue inferior, estuvo cerca de llevarse un empate con sabor a victoria.
Ya al cabo de los 45 minutos iniciales el 1-0 parcial para Boca tenía mucho de afortunado, porque Unión Española manejó el desarrollo durante largos pasajes y contó con mayor cantidad de llegadas en esa etapa. De hecho, al minuto un zurdazo de media vuelta de Emanuel Herrera hizo pasar muy cerca el balón del palo derecho de Agustín Orion.
Boca inquietó por primera vez a Eduardo Lobos a los 14, con un remate desde fuera del área de Riquelme que el arquero rechazó, pero tres minutos más tarde Herrera nuevamente cabeceó solo en el área y Orion debió exigirse para despejar al córner.
A los 25 Boca se puso en ventaja cuando Riquelme remató de derecha, la pelota salió hacia Darío Cvitanich quien devolvió la improvisada pared y el propio Riquelme definió de zurda clavando la pelota junto al palo izquierdo de Lobos.
Los chilenos volvieron a exigir a Orion en el minuto 29 con un disparo de Mauro Díaz que el arquero desvió al córner, a los 35 con un cabezazo de Sebastián Jaime que se fue cerca y a los 42 con un remate pifiado de Gonzalo Villagra que se fue lejos.
Por su parte, Boca contó con una buena chance a los 43 con una diagonal de Pablo Ledesma finalizada con toque hacia Walter Erviti, quien disparó trabado un tiro que contuvo el arquero.
En el comienzo del segundo tiempo el elenco chileno se adelantó, pero no pudo llegar tanto como en la etapa inicial. Transcurrida más de la mitad del período final, la única acción de riesgo concreto le había corresponmdido a Boca, a través de un disparo de Diego Rivero que rechazó Lobos sobre los 19.
Iban 27 minutos cuando Franco Sosa jugó muy mal una pelota hacia el medio, tomó a todos sus delanteros mal parados y permitió que Jaime corriera hacia el área para vencer a Orion con remate sobre su izquierda.
Boca pudo desnivelar a los 29 con una maniobra individual de Erviti, que culminó con rebote en el palo derecho, y un minuto más tarde cuando Silva cabeceó desviado un centro de Pablo Mouche. Pero a medida que pasaban los minutos el equipo argentino se fue obnubilando, mientras Unión Española resistía bien e incluso desperdiciaba la posibilidad de aprovechar algún descuido.
Finalmente, una pelota bien puesta por Riquelme por izquierda se prolongó con un centro de Mouche que Silva cabeceó a la carrera para establecer el 2-1 definitivo. Un resultado imprescindible para Boca de cara la definición del próximo miércoles en Chile.