Si bien parece decidido a respetar la postura de no hablar con la prensa que tomó tras su célebre pelea en plena calle con Fabián García, Ricardo Caruso Lombardi sigue expresándose a través de sus actitudes, sus ademanes y sus gestos. Y vaya si lo hizo en el partido que el San Lorenzo que dirige le ganó 3-2 a Newell’s tras irse perdiendo 2-0 al descanso.
Ya antes de comenzar el encuentro, el técnico volvió a dar la nota enviando a un alcanzapelotas pelirrojo a saludar al arquero visitante Sebastián Peratta, con la clara intención de mufarlo como también quiso hacerlo haciendo ubicarse detrás de su arco al chico. Cabe recordar que existe una superstición que atribuye a las personas de pelo colorado ese poder de transmitir mala suerte.
Durante el partido, Caruso no dejó de acompañar con su clásico histrionismo los muy distintos momentos de San Lorenzo en la tarde, que terminó fundido en un abrazo con sus colaboradores y al borde de las lágrimas tras festejar de rodillas sobre el césped del Nuevo Gasómetro el tanto de la victoria convertido por Gigliotti. Mirálo:
- El alcanzapelotas pelirrojo que Caruso mandó a saludar a Peratta aparece tapado contra el margen izquierdo de la imagen. /Fotobaires
- Caruso Lombardi espera una mano para que el Ciclón no se vaya directo. //DyN
- Caruso no quiere ni ver uno de los dos festejos de Newell’s en el primer tiempo. Su camisa ya está fuera del pantalón. /Télam
- Caruso dio marcha atrás con su amenaza de renuncia. /Fotobaires
- Caruso no habla con la prensa, pero sus reclamos airados siguen a la orden del día. /Télam
- Termina el primer tiempo y Caruso sigue lamentándose. /DyN
- Con la hazaña consumado, el DT se funde en un abrazo con sus colaboradores. /DyN
- La emoción de Caruso tras el final. /Télam
- El entrenador se descarga con sus compañeros del cuerpo técnico. /Télam


















Todos los que critican a Caruso,es porque su equipo no juega el descenso o promocion, si lo hicieran lo pedirian al toque, el lo sabe y hace su negocio, Esto NO es un Deporte, es un negocio de vivos que sacan plata, no de giles que ponemos.