El comienzo de un nuevo año genera esperanzas y expectativas de que sea mucho mejor al anterior. Muchos tienen cábalas, hacen promesas y otros prefieren algunos “ritos sagrados”, como por ejemplo los vecinos de La Plata que tienen la tradición de quemar muñecos gigantes para “atraer la buena suerte” y uno de ellos fue la figura de Lionel Messi.
El muñeco que representaba al crack del Barcelona medía varios metros y estaba sentado encima de una pelota gigante, ardió pasada la medianoche y sirvió para los festejos de la llegada del 2013.
Según cuentan, tras la quema, este año será próspero y lleno de felicidad. Veremos si se empiezan a cumplir las buenas noticias en la premiación del Balón de Oro.









No tiene nada de perverso. En Villa Elvira, La Plata, se quema todos los años un muñeco del Lobo, de Gimnasia. Es el equipo más popular de la ciudad y nadie se ofende, al contrario, es para festejar.