Un grupo de cien hinchas encapuchados de Independiente Rivadavia irrumpieron hoy en la práctica y agredieron a jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y empleados del club.
El entrenamiento se estaba llevando a cabo en el estadio Bautista Gargantini a puertas cerradas, cuando los agresores saltaron las paredes del club y arrojaron dos bombas molotov a los autos estacionados.
El fuego fue sofocado, pero los hinchas golpearon brutalmente al dirigente Domingo Marzari, quien intentó defender su vehículo.
"Ahora estoy más tranquilo, pero fue un momento de terror lo que vivimos en la práctica, me dieron una golpiza. Gracias a Dios estoy bien pero en un momento pensé en lo peor. Parecía una guerra y que éramos los enemigos de ellos, vinieron con armas blancas, de fuego, bombas molotov. Rompieron todos nuestros autos", dijo Caballero en diálogo con TyC Sports.
El delantero Diego Caballero sufrió una herida punzante en la espalda, efectuada aparentemente con un palo, y el resto de sus compañeros fueron golpeados.
Los barras destrozaron los vehículos de los jugadores.
El Manager General, Eduardo Carbini, se mostró ofuscado y aunque aseguró que la disputa del partido del domingo ante Atlético Tucumán no corre peligro, adelantó que van a pedir que se juegue sin público.
El dirigente dijo que habían recibido amenazas y que por ello habían pedido la presencia de un móvil policial, que se retiró unos minutos antes del ataque.
Ante este gravísimo hecho, la AFA accedió al pedido realizado por los dirigentes de Independiente, y el partido que debía jugarse este domingo con Atlético Tucumán, fue postergado, y se pasó para el miércoles a las 15 a puertas cerradas.
Fuente:DyN
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