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18/11/2016

Es la viralidad, stupid

El momento en el que Messi dijo que la Selecci贸n no hablar铆a m谩s con la prensa. / AP

La decisi贸n de los futbolistas de la selecci贸n argentina de no hablar m谩s con la prensa no ser谩 y nunca fue una soluci贸n. Se puede hacer periodismo sin declaraciones.

Indiscutiblemente, la comunicaci贸n es una ciencia pese a que siga existiendo gente que la niegue. La comunicaci贸n es una ciencia y, tambi茅n, un arte. 鈥淢ake America great again鈥 fue el potente eslogan de campa帽a con el que Donald Trump venci贸 a la favorita Hillary Clinton. La sorpresa mundial no fue muy diferente (aunque si opuesta), a la brindada veinticinco a帽os antes por su esposo (Bill), al derrotar a George Bush (P) y alcanzar la presidencia. Una estrategia de comunicaci贸n y un eslogan, fue suficiente.

Con la templanza que da el resultado positivo y la frialdad que permite el paso del tiempo, el f煤tbol argentino deber铆a objetivar el an谩lisis. La holgura del triunfo, se sustent贸 煤nica y exclusivamente en los destellos de Lio Messi (abri贸 el marcador y dio las asistencias para los otros dos goles). M谩s all谩 del tiro libre, del pase milim茅trico para el cabezazo de Pratto o de la apilada por derecha: el f煤tbol argentino es un mar de dudas e inconvenientes. La realidad deportiva sigue siendo endeble y ni hablar del accionar de la dirigencia.

A煤n as铆, por encima del 3 a 0 ante Colombia, quedar谩 imborrable en la retina una escena de la noche sanjuanina; la imagen de Messi, micr贸fono en mano en la sala de conferencia, anunci谩ndole a la prensa el 鈥渓lamado a silencio鈥, una medida sin sustento y que jam谩s dio muestras de 茅xito. 驴C贸mo no evocar, ah铆 mismo y como primera reacci贸n, al plantel argentino que tom贸 la misma decisi贸n en las v铆speras del Mundial de Francia 1998? Las similitudes son varias: el capit谩n comunicando la decisi贸n con todos los jugadores presentes, el argumento de las falsas primicias de contenidos extrafutbol铆sticos y la eximici贸n al entrenador de acompa帽ar el mismo r茅gimen. El final est谩 en veremos.

鈥淪abemos que muchos de ustedes no tienen la culpa, pero todo se puede soportar menos que se metan con la vida personal. Por eso, preferimos hablarlo antes de emitir un comunicado. No vamos a hablar m谩s con la prensa鈥 asever贸 el 10, haciendo pagar a justo por pecadores y desatando un vendaval que no va a parar hasta que se revea la medida. La acusaci贸n de Gabriel Anello al Pocho Lavezzi (de que hab铆a sido separado por fumarse un porro) es grave y, en el caso de no ser cierta, lo expone legalmente; pero sigue sin ser un justificativo v谩lido para tomar esta determinaci贸n.

Dejar de hablar con la prensa nunca ha sido soluci贸n. Internamente, el jugador piensa que con la medida reprende la labor del periodista y lo empuja a reflexionar; sin darse cuenta de que el silencio sirve de poco, que se puede hacer periodismo sin declaraciones de los protagonistas y que incluso puede resultar m谩s jugoso. La actualidad de estas 煤ltimas horas, tanto en televisi贸n como en radio, es un ejemplo perfecto de c贸mo se hace periodismo sobre la selecci贸n, sin la palabra de los propios futbolistas. Desde analizar el partido o armar una noticia con los tuits de Gonzalo Higua铆n, hasta describir al inmutable Chiquito Romero en un canal de televisi贸n, escuchando c贸mo su mujer defend铆a a la selecci贸n.

Necesariamente, hay que dimensionar la magnitud del problema, tanto en lo individual como en lo colectivo. Al principio, el silencio puede brindar tranquilidad pero no puede mantenerse ad eternum. Los perjuicios personales se ir谩n sucediendo y la presi贸n grupal, incrementando. 驴Acaso no hubiese sido provechoso para Lucas Pratto hablar con la prensa despu茅s del gol y su gran partido?

Llegar谩 un punto donde la tensi贸n ser谩 tal que se tornar谩 contraproducente y el grifo comenzar谩 a abrirse. Ah铆 empezar谩n a hablar los futbolistas, seg煤n cuando les convenga: nada diferente de lo que ven铆a ocurriendo. Emmanuel M谩s, por ejemplo, ya se tom贸 una licencia y habl贸 con la prensa desde su tierra (San Juan). As铆 ser谩 que la medida prohibitiva se ir谩 diluyendo de manera progresiva, sin lograr cambios. Seguir谩n habiendo buenos periodistas, esos que disfrutan de analizar el juego y/o el contexto, y tambi茅n seguir谩n existiendo los que viven del chimento.

Se dice que la decisi贸n fue meditada pero, claramente, no cotejada con la experiencia. Todo aquel que alguna vez form贸 parte de un plantel de f煤tbol, experiment贸 una situaci贸n y se dio cuenta de su escasa injerencia. Esta medida nunca surti贸 efecto y menos a煤n lo har谩 ahora, en tiempos donde el periodismo ya no es el 煤nico canal emisor de un mensaje y se ha reformateado para adecuarse a lo que viene. Parafraseando a Bill Clinton podr铆a decirse: 鈥淓s la viralidad, stupid鈥. Cuando escribas un tuit, postees en Facebook o te instagram茅es, estar谩s tambi茅n hablando con la prensa.

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4 pensamientos en “Es la viralidad, stupid”

  1. Dr. Herbella, el derecho de los jugadores de protestar contra el maltrato de la prensa es LEGITIMO, El periodismo debe comprender la diferencia enorme que es el analisis critico de los partidos y la critica personal que muchos pseudoperiodistas ralizan

    1. nohablar con la prensa es una falacia, en primer lugar porque casi nunca dan notas individuales, en segundo lugar me pregunto cuando se encuentren en sus clubes van a hablar o no? Cuanto tiempo pueden sostener esta medida los jugadores que juegan en equipos argentinos?

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