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21/01/2018

Bienvenido a mi fiestita

Edwin Cardona y Wimar Barrios podrían sacarle bastante barata después del escándalo. //Twitter

El “evento privado” que protagonizaron Cardona y Barrios ya se ganó un sitio en el Olimpo Bizarro. En Tribunales y en Boca dan por hecho un “arreglo amistoso”.

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“—¿Hola? ¡Servicio de limpieza! Hola, serv… Oh, discúlpeme, señor. No sabía que…

—No tenga miedo. Venga acá. ¿Sabe quién soy yo?

—Por favor, ¡no, no…!”

(Deveraux sale del baño y se abalanza sobre la camarera)

“Vous savez qui je suis? Welcome to New York” (2014), dirigida por Abel Ferrara; Gérard Depardieu (Deveraux) y Pamela Afesi, en la escena de la suite del Hotel Sofitel que destruyó la carrera del ex director del FMI y precandidato presidencial francés, Dominique Strauss-Kahn.

Más allá de sus méritos como estadista, es notable cómo John Kennedy, uno de los presidentes más populares en la historia de Estados Unidos, supo instalar en todo el mundo una imagen familiar sólida, con la deslumbrante Jackie como primera dama, y Caroline y John-John jugando con él en el Despacho Oval.

Pero Kennedy tenía otra vida. A puro vértigo, secreta, más allá del poder. Su vida sexual, que de eso hablaremos, dejaría a Mick Jagger a nivel de un curita pícaro de pueblo. Ya presidente, era una práctica cotidiana pasar un rato con alguna de sus amigas antes de dar un discurso, como para liberarse de las tensiones e inspirarse.

Lo de Marilyn y su sensual “Happy birthday, Mr. President”, en pleno Madison Square Garden, con Jacqueline sentada a su lado, demuestra hasta qué punto su imagen irresistible estaba instalada en el imaginario social. Tuvo chicas buenas y malas, solteras, casadas y divorciadas; adolescentes y jóvenes, norteamericanas y extranjeras.

Tanta actividad, cuenta su biógrafo Seymour Hersh en El lado oscuro de Camelot (1998), le produjo una lesión en la ingle durante una escapadita amorosa a la Costa Oeste, en septiembre de 1963. El dolor era tan intenso que su médico le recetó un corsé para mantener rígido el cuerpo. Hersh conjetura que esa escasa movilidad fue fatal durante el ataque en Dallas, dos meses después.

Podría pensarse que en los años 60 ocultar estas cosas era más fácil. No lo fue para Robert Profumo, ministro de Guerra británico, caído en desgracia en plena Guerra Fría por su affaire con la showgirl Christine Keeler, íntima del espía soviético Yevgeny Ivanov. Dos de sus amantes, la china Suzy Chang y la rubia checa María Novotny, tuvieron escala previa en Jack, el dulce depredador.

El estilo de Dominique Strauss-Kahn, ex presidente del FMI y potencial candidato a la presidencia de Francia, era el opuesto al de Kennedy. No había seducción ni sonrisas en él. Solo sexo duro y orgías. Su locura era tal que, antes de dejar la suite 2806 del Hotel Sofitel de Nueva York, después de agotadoras reuniones de un tipo y del otro, el 14 de mayo de 2011 salió de la ducha y atacó a la mucama que había entrado a limpiar, pensando que ya no había nadie. El incidente con la guineana Nafissatou Diallo le costó su carrera política, su matrimonio y un acuerdo millonario.

Hay gente con ángel y gente desangelada. Ted Kennedy, el menor, senador precoz, promesa eterna, una noche salió con la asistente Mary Jo Kopechne y sufrió un vuelco fatal en el puente del río Chapaquiddick. Wilmar Barrios y Edwin Cardona, jugadores de Boca, comparten ese estilo torpe para la desmesura. No pudieron hacerlo peor.

Por alguna razón, ‒juventud, amigos del campeón, inseguridad,‒ciertos futbolistas se sienten obligados a vivir fiestas con sexo, alcohol y químicos como la sal de fruta. El “evento privado” en la casa de Barrios, Petrona Eyle 355, 1ºH, dique 2 de Puerto Madero, ya se ha ganado, por mérito propio, un sitio en el Olimpo Bizarro.

Yaca, un peluquero que debería ser condenado sólo por sus horribles cortes con arabescos, es un personaje clave en el culebrón colombiano. Con él, una amiga, dos mujeres alteradas por el maltrato y cierto incumplimiento, Cardona y Barrios descontrolados y pidiendo extras, Fabbra y el arquerito Roffo que miran y no tocan y Sebastián, un amigo, que trata de mediar, sin éxito. Una voz culposa llama a Cintia Jiménez y Cathy Alayo para saber “cuánto quieren”. Lo graban, lo viralizan. Del show erótico al sainete low-cost, sin escalas.

Todo empezó mal el sábado, y terminó peor el domingo 14, con denuncias en la Justicia. Bofetadas, patadas, empujones, una cuchilla, llantos, gritos. Cintia se presentó, pero no completó su declaración ni fue a ver al forense. Hum… Cathy, bilardiana, le hace pressing a Carmona y coquetea con la figura del abuso sexual y violencia de género.

En Tribunales y el club dan por hecho un “arreglo amistoso”. Habrá algún billete para ambas, que será nada al lado de lo que pagó Strauss-Kahn. Hay misóginos y misóginos, en este mundo.

En la Argentina de la posverdad, se puso de moda otra insólita costumbre: la desmentida ontológica, en-sí-mismo. Antes se negaba el agravio del otro. Olvídense. Eso es el pasado.

Hace unas semanas fue Jorge Sampaoli quien se desmintió. Ahora es el turno de Jorge Triaca, el ministro de Trabajo, grabado mientras le gritaba a su empleada Sandra Heredia, la casera de su quinta que, ¡ops!, por un pase de magia cobraba en la ventanilla del SOMU, el sindicato del Caballo Suárez… intervenido por su ministerio. Esto dijo: “Sandra, no vengas, ¿eh? ¡No vengas porque te voy a mandar a la concha de tu madre! ¡Sos una pelotuda!”.

Sin embargo, por escrito, explicó todo como desde otro cuerpo astral: “Pido disculpas por el exabrupto, pero sucedió en el marco de un diálogo personal que para nada condice con mi manera de actuar ni refleja mi forma de ser”. ¡Otro poseído!

Marcos Peña, sereno como un lama, aceptó que Triaquita cometió un error, sí, “pero eso no le costará el cargo ni afecta para nada su integridad personal”. Faltaba más.

¡Alerta, compatriotas! Un demonio maligno y fugaz se apodera de las mentes y los corazones de la patria y convierte a hombres probos y sensibles en lo que no son.

Mmm… Si este no fuese un país serio, uno podría pensar que hay gente que nos toma por boludos. Por muy boludos, quiero decir.

Esta nota fue publicada en la Edición Impresa del Diario Perfil.

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11 pensamientos en “Bienvenido a mi fiestita”

  1. Hugo; Sabes una cosa, me tenes podrido con tus comentarios,porque no te dedicas un poco a hablar de futbol, que es supongo por lo que te contrató el díario, esto es como cuando miras T.V. tenes el PODER DEL CONTROL REMOTO, cuando no te gusta cambias, el diario igual lo voy a seguir leyendo, me interesa muchas notas que aparecen, pero las tuya ya DESPARECIERON.-

    1. Este comentario de Asch no esta mal, todos estos tipos tienen que ser expulsados del futbol argentino, porque son agregados a el, nos guste o no. En definitiva, el unico afectado fue un argentino Roffo, que lo sacaron de la primera y lo volvieron a la quinta.

  2. Hola Hugo, te doy la derecha a que se te pasó por alto, olvidaste algunos antecedentes también del fútbol en la vida privada, claro por ahí recordar todo es para vos muy difícil y más cuando entiendo es mejor no refrescar las memorias, Ameli-Tusio/Cavenaghi-Barovero, Alejandra Pradón, burrito Ortega y +++.., como decía el periodista Chiche “memoria”, por tener una mirada parcial y sesgada estamos como estamos en nuestra Argentina

    1. Vos sos un pobre tonto cegado por tu fanatismo por boca. Los casos que mencionás, nada tienen que ver con lo qué pasó en Puerto Madero. Acá hubo violencia de género, algo bastante más grave que acostarse con la esposa de un compañero.

  3. Luke hay que ser objetivos y no descalificar al que opina diferente, si vamos a ejemplificar hagámoslo generosamente y apuntemos ejemplos domésticos, no buscar a nivel internacional, Alejandra Pradón, departamento, Cuevas y otros 10, equipo completo, lesiones “leves”, llamativo y hasta me permito encubridor carente de honestidad del escribiente y en sintonía con la tuya. Todos pecadores, boca, riBer, velez…, periodistas, lectores, etc etc Que tengas un lindo día y a leer, no ser ciegos…

    1. No es pensar diferente. Lo tuyo es ceguera de hincha. Mostrás la hilacha cuando escribís River con B … eso es de tonto tal cual escribí antes. La violencia de género no permite chicanas ni tonteras como la tuya. Qué tendrá que ver un caso que sucedió hace más de 20 años con ésta Columba de opinión? ..

  4. ESTO CON NOSOTROS NO VA A PASAR…
    Mucha guita que vaya uno a saber adonde fue.

    Angelecci Debería responder PORQUE NO ES EL DUEÑO DEL CLUB, ¿Cuánta guita gastó en la lacra que trajo (el retirado incluido) y cuanto invirtió en las inferiores.

    EL PRESIDENTE MACRI SABRÁ QUIEN HABLA EN NOMBRE DEL CLUB? Sería muy triste que lo supiera…

  5. Una cosita que no va al fondo de la nota pero que es importante para la precisión histórica. Tenés un error, Hugo, con lo de Kennedy. ES VERDAD que se pasó por la piedra a Dios y María Santísima, pero lo del corset no viene por el lado sexual. Kennedy SIEMPRE usó corset, producto de una lesión en un disco lumbar fruto de la práctica de fútbol americano en su adolescencia. De hecho tuvo varias operaciones en la espalda ya siendo funcionario público (no sé si senador o presidente), y hay fotos de Kennedy en muletas luego de esas operaciones, por todos lados. Esta lesión está reflejada en el libro de Pierre Salinger (ex secretario de prensa de Kennedy).

    1. Correcto señor, el amigo Hugo comete varios errores por meterse no solo donde no debe sino donde no sabe. Y lo peor es que no se toma el minimo laburo de chequear en Google. Ademas de lo que Ud.subraya,hay un par de errores mas muy evidentes. Profumo se llamaba John y no Robert, tal vez confusion con el Mariscal del Area. Mas alla que por una lesion en la ingle no te ponen un corse, ademas Carmona deberia ser Cardona. Hablando de tomar a la gente por boludos….

  6. No admitiria nunca que se maltrate a una mujer, en una palabra violencia de genero. Pero este caso esta analizado con un solo ojo. No cierra como se dieron las cosas. Creo que estas mujeres segun las descripciones tienen bastante experiencia en lo que fueron a hacer y sabian que habia dinero por ingresar en sus bolsillos como extorsionadoras, solo falta ir a esos lugares de noche mafiosos para ver como hay una banda de estas chicas y sus patovicas y todo indicaria que pertenecen a esos sitios…bailarinas, streepers, etc…

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