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29/06/2018

Hace 32 años, Argentina salía campeona del mundo

El 29 de junio de 1986 la selección argentina que lideraba Diego Armando Maradona le ganaba a Alemania por 3 a 2 y levantaba la copa por última vez.

Un día como hoy, hace 32 años, se jugaba una de las finales de la copa del mundo más emocionantes de todos los tiempos. Y se consagraba la Argentina como campeón mundial en México, de la mano de Diego Armando Maradona, con la dirección técnica de Carlos Salvador Bilardo.

Aquella selección había clasificado angustiosamente al mundial. Una vez más, Perú casi se convierte en el verdugo, pero Argentina empató sobre la hora en la cancha de River y se aseguró el pasaje. Pero ni la eliminatoria, ni los partidos previos hacían presagiar un título, ni siquiera el buen funcionamiento que logró aquella selección en el mundial.

Somos los primeros en llegar porque queremos ser los últimos”, explicaba el DT, cuestionado hasta por el gobierno de Raúl Alfonsín, y apenas sostenido por Julio Grondona.

Pero lejos de la locura tacticista de Bilardo, aquella selección logró un interesante funcionamiento, con un Maradona en su mejor momento y acompañado por otros grandes jugadores como Jorge Burruchaga, Oscar Ruggeri, Jorge Valdano y Ricardo Bochini (que apenas jugó unos minutos), entre otros.

Con los años, y pelea mediante, Diego Maradona relativizó la importancia del técnico en aquella conquista, en su libro “Mi mundial. Mi verdad”, señalando que todo el mérito por aquel título correspondía a los jugadores, que poco y nada hicieron caso de las indicaciones de Bilardo.

Aquel mundial tuvo una final anticipada, que la Argentina vivió con tremenda pasión, y que Maradona jugó como si fuera una guerra. El partido por cuartos de final contra Inglaterra fue el primero después de la guerra de Malvinas y muchos confundieron el dolor del enfrentamiento bélico con el partido de fútbol. A la hora de jugar, Diego puso en ventaja a la Argentina con la “mano de dios”, ganándole en el salto al arquero Shilton y pegándole un puñetazo a la pelota que ni el árbitro ni el juez de línea advirtieron. Y después, con el mejor gol de la historia de los mundiales, dejando a medio equipo inglés tirado en el piso y gambeteando al arquero, puso el 2 a 0. Hubo tiempo para el descuento inglés y para una palomita de Gary Lineker que Olarticoechea desvió en la línea con la nuca. Pero Argentina eliminó a Inglaterra y eso enamoró definitivamente a los hinchas y a aquel equipo.

La semifinal fue 2 a 0 contra Bélgica y la ansiada final, aquel 29 de junio, contra Alemania. Ganando 2 a 0, a la Argentina de Bilardo le hicieron dos goles de cabeza en otros tantos corners, y la leyenda dice que el doctor, a pesar del título, esa noche no pudo dormir ni festejar porque no podía entender cómo le habían hecho dos goles de pelota parada. Pero el fútbol es así, y tras un excelente pase de Maradona, Jorge Burruchaga corrió casi 40 metros para poner el definitivo 3 a 2. Un día de gloria maradoniana, un día de gloria de la selección argentina, que 8 años después, volvía a celebrar un título mundial de fútbol. Hoy, 32 años después, la esperanza de volver a lograrlo está un poco machucada, pero hasta mientras tengamos chances, vamos a seguir pensando que podemos volver a salir campeones del mundo.

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