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04/08/2012

Historias

Phelps, el que le temía al agua

Michael Phelps / AFP

Suma 17 medallas de oro en Juegos Olímpicos, la misma cantidad que tiene la Argentina en su historia. Breve biografía de un monstruo de la natación.

Cuando The New York Times lo entrevistó por primera vez, en noviembre de 2001, Michael Phelps, de 16 años, confesó: “Al principio, me daba miedo poner la cabeza abajo del agua. Por eso comencé a nadar de espaldas, pero eso también me asustaba. Sin embargo, de golpe, empecé a romper marcas, sin tener idea de lo que estaba haciendo: yo sólo iba y nadaba como mis entrenadores me decían que hiciera”. Era el inicio de una historia que va a terminar hoy, cuando Phelps se despida de la natación en la posta 4×100 por equipos en los Juegos Olímpicos. Por lo demás, compitió ayer por última vez en una carrera individual: consiguió la medalla de oro en los cien metros mariposa.

Era la decimoséptima medalla de oro del estadounidense en Juegos Olímpicos: para comparar, es la cantidad de medallas de oro que tiene la Argentina en su historia.

Breve biografía. El 2 de julio, el periodista Wayne Drehs, de ESPN, le preguntó a Phelps si estaba cien por ciento convencido de que se iba a retirar después de los Juegos Olímpicos. “Definitivamente”, la respuesta. Por si acaso, Drehs insistió: “Hemos visto a muchísimos nadadores anunciar su retiro pero volver a competir después, ¿cerrás esa puerta?”. Sin ambages, Phelps respondió: “Esa puerta está cerrada”. Explicó: “Los objetivos que me propuse, los cumplí. Sé decir basta”.

La de Phelps, es la historia de un niño con trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Que tenía problemas, y serios, en la escuela. Al que su mamá, Debbie, le dejaba en la heladera una lista con las tareas que debía hacer y, para que no se distrajera, stickers que debía pegar encima cuando las terminaba. Que encontró en la natación una suerte de “santuario para canalizar su exceso de energía”, según escribió Patrick Barkham en The Guardian.

Es, también, la historia de una persona muy –si no ultra– competitiva: “Mi objetivo es convertirme en el próximo Ian Thorpe (el nadador australiano)”, le dijo a The New York Times, a mediados de 2002, Phelps, que un año más tarde perdería en los cien metros mariposa en el Mundial de Barcelona y que, ya de vuelta en los Estados Unidos, colgaría en su habitación una fotografía del nadador que lo había derrotado, Ian Crocker, como recordatorio de que no se podía relajar un segundo.

“La natación ha sido parte de mi vida por tanto tiempo… que no sé si me voy a sentir perdido cuando la deje”, le confió Phelps a ESPN. El mismísimo Phelps que había avisado una vez: “No quiero ser el segundo Mark Spitz (por el nadador estadounidense que consiguió siete medallas de oro en los Juegos Olímpicos de 1972): quiero ser el primer Michael Phelps. Quiero hacer en natación algo que nunca nadie haya hecho”.

(*) Nota publicada en la edición impresa del Diario Perfil

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