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04/10/2015

Postol acertó una mano y Matthyse nunca se levantó

Viktor Postol ya metió la mano salvadora que dejó a Matthyse sin poder volver a pelear. Flojo lo del argentino. // Télam

El chubutense perdió por nocaut en el décimo round su pelea ante el invicto ucraniano, por el título mundial superligero CMB que se hallaba vacante. Mirá la mano que puso final al combate.

El chubutense Lucas Matthysse perdió por nocaut en el décimo round su pelea ante el invicto ucraniano Viktor Postol por el título mundial superligero CMB que se hallaba vacante.

Una derecha cruzada que tomó a Matthysse (63,230 kilogramos) cuando intentaba atacar dejó al patagónico arrodillado y resignado, antes y después de que la cuenta resultara definitiva.

“No me salió nada esta noche” y “es el campeón del mundo y lo quiero felicitar”, fueron los primeros comentarios que brotaron desde la profundidad y la sinceridad de Matthysse, quien dejó la impresión de que perdió más que una contienda, más allá de que era especial por el cetro que estaba en juego.

El combate en el que el sureño decepcionó se realizó en el StarHub Center de Carson, en California, Estados Unidos.

Si bien “La Máquina” distó de mostrar su mejor y más temerario funcionamiento, al menos fue el que buscó y asumió la iniciativa y el gasto hasta el octavo capítulo, ante un Postol (63,230) que le llevaba una ventaja de 11 centímetros y se cuidada de evitar que las acciones sucedieran en la corta distancia.

Matthysse era el que pretendía y trataba ante un oponente calculador, especulador y que trabó hasta superar el límite de lo exagerado.

Mientras el oriundo de Trelew conseguía conectar su manos más potentes en forma aislada a lo largo de tanta cacería, Postol seguía aportándole demasiado poco a la confrontación, dejando la sensación de que su apuesta apuntaba al desgaste y la impaciencia del noqueador.

Si quedaba claro por entonces que Matthysse era muy permeable, más precisamente un blanco fácil, cuando el ucraniano decidía combinar sus manos para replicar o recurrir a un ataque pasajero.

Pero, en el octavo segmento todo comenzó a cambiar y el destino de la pelea tuvo un giro hacia lo que sería definitivo.

Una respuesta del ucraniano lo conmovió a Matthysse y desde entonces el nuevo monarca superligero se activó, dejó su rol pasivo y le sumó un problema serio a quien debía atacar y no daba con la distancia conveniente y se mostraba excesivamente desprovisto de una defensa eficaz.

Así fue que en el décimo capítulo quedó en evidencia que Postol disponía de más recursos de los que había utilizado en un período tan largo del pleito y que Matthysse en ningún momento de la noche californiana alcanzó el nivel que lo había convertido en el favorito.

El trelewense, a los 33 años, quedó con un récord compuesto por 37 victorias, 34 antes del límite, y cuatro reveses.

En tanto, El Hombre de Hielo, de 31 años, ostenta un palmarés conformado por 28 triunfos en igual cantidad de peleas, 12 de ellos por nocaut.

En definitiva, la mano vencedora fue la del “Hombre de Hielo” y es a él a quien se le abren las puertas más favorables, al menos en lo inmediato.

Matthysse dejó muchos interrogantes, no fue el de las grandes noches en Estados Unidos.

Fuente: DyN

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