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06/02/2016

Fórmula E: velocidad, ecología y sólo una mujer

Ambicion. Desde los seis años, la joven sueca vive inmersa en el mundo del automovilismo. //Marcelo Aballay

Del espectáculo participan 40 autos eléctricos, que darán unas treinta vueltas. La suiza Simona Di Silvestro corre la categoría por primera vez.

A la única mujer que corre en la Fórmula E, el circuito eléctrico de la Federación Internacional del Automóvil, le dicen ‘Iron Maiden’. La Dama de Hierro es la suiza Simona di Silvestro (27), piloto del equipo Andretti, y fanática de la velocidad que se disputa hoy una posición en la fecha de la ePrix que llega a Buenos Aires.

“Siempre corrí y fui la única mujer: lo importante es dar lo mejor, y eso trasciende al género”, explica la piloto, que acarrea un currículum de larga data. El automovilismo llegó a su vida a los 6 años y desde entonces, jamás dejó el volante. Piloto de la serie Toyota Atlantic, con cuatro victorias en 2009 y veterana en IndyCar (una categoría de coches monoplaza), el mundo del automovilismo es el único que conoce.

En la competitividad y el esfuerzo encuentra la fórmula del éxito. Y afirma que el diferencial está en la ambición: “Me ven como conductora, no como mujer: si hacés el trabajo bien, te ganás ese respeto”, asegura.

La presión, no obstante, es transversal a todos los participantes. En una profesión que Di Silvestro asegura de altísima concentración, lo importante es alcanzar un nivel alto. “Como mujer, puedo sentir que tengo que probarme a mí misma un poco más. Pero cada vez que estás ahí afuera todos tenemos algo que demostrar. Al final del día, es igual de difícil para los dos”, sostiene.

Las exigencias del automovilismo son altas. Los viajes, los entrenamientos y la pasión por la pista son el foco de la vida de la piloto. En el pequeño mundo de las carreras, los vínculos más duraderos se forman entre equipos. “Mi relación con el equipo es superimportante: al final del día, éste es un deporte en equipo y todos trabajamos para evolucionar no sólo como individuos, sino como colectivo”, explica Di Silvestro.

Y asegura que la pista es sincera. Corriendo no hay géneros: sólo velocidad.

Revolución verde. La Fórmula E es el único certamen con coches de carrera enteramente eléctricos, que busca la innovación tecnológica y sustentable en el automovilismo. Así, varias ciudades del mundo, como Buenos Aires, Berlín y París, se convierten en escenario de un circuito callejero que busca promover la “revolución verde”.

“Esto es el futuro: estamos construyendo y promoviendo la vida ‘verde’ a través de la Fórmula E y eso es genial”, sostiene la piloto. Con automóviles que alcanzan hasta 220 km/h, la carrera es tanto una búsqueda de energía limpia y un futuro eléctrico como pasión por el deporte. Desde el reciclaje de baterías y neumáticos hasta el transporte de los vehículos de país en país, borrar la huella de carbono es una de las preocupaciones centrales de la propuesta.

Los autos corren con una capacidad limitada de energía que se puede aumentar vía redes sociales. El FanBoost otorga 100 kJ extra de energía al conductor favorito en Twitter e Instagram para usar en dos ocasiones con los dos coches que utilizarán a lo largo de las 35 vueltas y 2,4 kilómetros de la carrera de hoy. “Es algo difícil: balancear entre ser rápido y reservar la energía, pero es muy divertido”, ríe la sueca que ama la velocidad.

Esta nota fue publicada en la Edición Impresa del Diario Perfil.

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