En Cardiff, Corea del Sur dio el gran batacazo en el fútbol olímpico y se clasificó a las semifinales de Londres 2012 luego de eliminar a Gran Bretaña en los penales tras igualar 1-1 en tiempo regular.
El arquero coreano Lee Bumyoung, quien tuvo que reemplazar al titular Jung Sungryong por lesión en medio del partido, se convirtió en el verdugo inesperado de los británicos al detener el penal decisivo de Daniel Sturridge, ante la perfección de los remates de sus compañeros que sellaron la victoria por 5-4.
El encuentro había llegado hasta el alargue después de que los asiáticos se pusieran en ventaja con gol de Ji Dongwon a los 28 minutos de la primera parte, mientras que los locales empataron a los 36 a través de Aaron Ramsey, de penal.
En la tanda de penales, para los surcoreanos anotaron Koo Jacheol, Baek Sungdong, Hwang Seokho, Park Jongwoo y Ki Sungyueng, mientras que para los locales lo habían hecho Aaron Ramsey, Tom Cleverley, Craig Dawson y Ryan Giggs, hasta que Sturridge falló el suyo.
Paradojas del destino, una vez más los ingleses, mayoría en este elenco británico que contaba con cinco galeses, se quedan fuera de una cita grande a través de esta vía.
La última vez había sido hace poco más de un mes, cuando Italia se impuso en la definición desde los once metros en los cuartos de final de la Eurocopa.
Este maleficio persigue desde hace años a los ingleses, que han perdido 7 de las 8 definiciones por penales que han disputado en citas mayores.
Al final, los penales premiaron el impulso del final de los surcoreanos, que dejaron fuera a una Gran Bretaña que iba camino a recuperar el oro perdido que logró por última vez en 1912, posterior al de 1908, y el de 1904 que la FIFA no reconoce pero sí el COI.
Ahora, Corea del Sur tendrá la chance de dar otro golpe cuando enfrente a otro de los candidatos al Oro olímpico: el Brasil de Neymar y compañía.
Fuente: AFP