martes 09 de junio del 2026

Los "cambios" de Cappa

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El martes por la tarde un dirigente millonario de primera línea me confesó: el técnico no acierta un cambio. La salida de Erik Lamela en el entretiempo contra Gimnasia todavía dolía en las huestes riverplatenses. El presidente de River, que habla poco y nada, se retiró antes de que terminara el match.

En Mendoza las variantes del entrenador tampoco fueron brillantes. En el descanso Ariel Ortega reemplazó al tucumano Pereyra, quien le dio la asistencia a Pavone en la jugada que termina con el primer gol del partido. El juvenil no merecía el cambio en un River Plate apático en los primeros 45 minutos, pero una contractura lo obligó a dejar la cancha.

El viernes por la noche Hugo Perico Perez me dio una acertada definición. Me decía que para él Ortega era el jugador más claro de River. Lo demostró con el centro que finaliza en gol de Pavone y la asistencia final a Funes Mori que era el 3 a 2 que no fue. El Burrito comenzó el torneo de titular y capitán. Siguió arrancando los partidos a pesar de su expulsión ante Huracán. Necesitaba un descanso ante Quilmes y jugó todo el segundo tiempo. Fue titular con Banfield y Gimnasia. Al banco otra vez en Mendoza. La verdad, Don Ángel, no se entiende cuál es el papel de Ortega en su River.

Cuando Pavone marca el segundo gol, Cappa saca a Caruso y pone a Ballón buscando marca y contención en la mitad de la cancha. No consigue el objetivo: David Ramírez hace lo que quiere cerca del área para que Cesar Carranza empate el partido. Creo que en la filosofía Cappa se adecuaba mejor el ingreso de Buonanotte por Caruso para liquidar el partido, no un doble cinco para conservar el resultado. El lunes se imponía sí o sí la entrada del Enano en el entretiempo y seis días más tarde Diego no entra en los tres cambios de su entrenador. Tampoco se entiende.

La última carta que apostó Angelito en Mendoza fue el ingreso de Funes Mori por Erik Lamela. El Mellizo fue por primera vez suplente en el Apertura. Este cambio pudo salir bien de no ser por el fallo de Belligoy. Con la jugada anulada Ángel Cappa se volvió loco, insultó al árbitro a los cuatro vientos y se metió en el vestuario. Claro, también lo sacaron de las casillas el ingenuo gol de Ramírez y la fría estadística que marca que de los últimos ocho partidos River sólo ganó uno.

El viernes, Cappa había anunciado en conferencia de prensa que no iba a hablar por un tiempo porque tanto él como River necesitaban tranquilidad. Por lo visto en el final en el Malvinas Argentinas, no la encontró.