Fanático por naturaleza, el hincha de Racing, andará por estas horas tratando de consumir todo lo que se diga de su muy buen equipo, punterísimo del Clausura, casualmente llamado Néstor Kirchner. Primer mensaje. Y es una obviedad que el tema del día es el gran comienzo en el Torneo del equipo de Miguel Russo. Sin apelar a lo escatológico les sugiero a los potenciales hinchas de Racing que apelen a algún conjuro para leer esta nota. Sugiero los cuernitos de Mostaza Merlo, quedarán a tono con la historia. La razón es muy sencilla. Esta columna afirmará que Racing es candidatazo al título.
Empecemos por lo no futbolístico. Las señales que a veces llegan desde afuera. Las dos desgracias, bien distintas claro, que sufrió en el comienzo, así parecen serlo. La inexplicable muerte del masajista César Nardi a raíz de un rayo eléctrico caído del cielo (símbolo máximo de emisión de señales) y la, mucho más terrenal, lesión de Gio Moreno que se recibió como un golpe de nocaut en la previa de la derrota contra Boca pero que, hoy por hoy, parece haberse transformado en el objetivo aleatorio: regalarle el título al crack.
Querido hincha de Racing, estire bien fuertes los dedos y sostenga los cuernitos porque hay más datos favorables. La única derrota del Racing campeón de Merlo fue contra... Boca. Sí, igual que en este Clausura. Y Russo también jugaba de volante central como Mostaza, de cinco, bah.
Ahora sí. Después de la parte esotérica, cabulera o simplemente mas irracional, vamos al juego.
Racing, lo dijimos, la semana pasada, es el equipo que mejor jugó en este primer cuarto del torneo. Su entrenador empieza a recoger los frutos del silencioso trabajo realizado el año pasado. En el comienzo del Apertura 2010, Racing ganó con mucha autoridad en La Bombonera y recuerdo haberme quedado, en cancha, aquel día, con la sensación de que la Academia pelearía arriba. Con el equipo en baja, unas semanas después, el día que perdió con Olimpo en Bahía, aposté que Racing ganaría más de lo que iba a perder. Así fue y peleó por un lugar en la Libertadores. Tan cierto como que mis presunciones de que sería candidato no se confirmaron. Pero este equipo ya demostró su crecimiento y sus evidentes mejorías.
Russo tomó decisiones que le dieron a la Academia un salto de calidad con respecto al Torneo pasado. En la defensa, postergó a Aveldaño, el defensor titular de rendimiento más flojo, y apostó a la línea de tres. Russo es un convencido de que para jugar con tres en el fondo hay que trabajar mucho y conocerse aún más. Y así fue. Esa decisión le permitió sumar a Pillud y Licht a la mitad de la cancha sin prescindir de su doble cinco preferido. El que integran Yacob y Toranzo. El joven capitán pelea, ordena, hace todos los relevos y elige bien el destino de la pelota mientras que el Pato es el jugador con más pausa del equipo. Muy técnico, padece la típica irregularidad de los talentosos. A veces pierde pelotas que no deberían perderse, se engolosina por momentos, pero rompe líneas con sus pases, tiene visión perimetral y patea de afuera con mucha potencia.
Lo de Pillud y Licht es clave. El hecho de no jugar en una línea de cuatro defensores les achica el recorrido. Con volver hasta la mitad alcanza, si llegan a posición de defensores, sobra y suma, por supuesto. Pero ésta posibilidad les permite transformarse permanentemente en alternativa de pase a la hora de la elaboración de una y cada una de las jugadas de ataque.
El payaso Lugüercio es, tal vez, el símbolo del equipo. Amado por sus hinchas. Querido en el plantel y en el medio futbolístico, tiene pinta de antihéroe. Delantero con poco gol y pese a eso aplaudidísimo en los peores momentos del Racing que sufría con la Promoción, ha mutado en un jugador que en estas cinco fechas se ha mostrado como un atacante completo. A su despliegue, sacrificio y buena gambeta le ha aportado capacidad para armar la jugada, buena visión de juego y, sobre todas las cosas, lo que más se le reclamaba, llegada al gol. En Santa Fe, abrió la cuenta y volvió a ser figura para transformarse, en mi opinión personal, en el mejor jugador del Torneo en estas cinco primeras jornadas.
Está claro que la llegada del colombiano Teófilo Gutiérrez y su casi inmejorable comienzo goleador son el detalle que faltaba para que el hincha de Racing pueda ilusionarse de verdad. Liberando sus manos y todo.