Para muchos, Claudio Marangoni fue uno de los más exquisitos mediocampistas de los '80. Hoy en día, devenido en empresario, transmite su experiencia en seminarios de coaching deportivo que da a través su "escuela modelo de fútbol y deportes"; escuela que ya acumula 25 años de historia. Pero la pelota sigue muy presente en la vida de Maranga, quien en una charla con 442 analizó la tan mencionada mediocridad del fútbol argentino y el presente de Boca, Independiente y la Selección.
"Sigo ligado al fútbol. Me apasiona, analizo y leo, pero la verdad es que no tengo tiempo para dedicarme", admitió el actual empresario deportivo que trabaja junto a 250 personas para satisfacer a más de 90 mil clientes que piden sus servicios. Su breve paso por Banfield como técnico (20 partidos) lo entretuvo sólo un rato, pero lo cierto es que le recortaba las ganas de incursionar con su otra pasión. "El trabajo de entrenador era seguir estando en lo mismo", justificó.
Infierno Rojo. Marangoni dejó una huella imborrable en Independiente al ganar el Metropolitano del '83, la Copa Libertadores y la Intercontinental del año siguiente ante el Liverpool. Aquellos tiempos distaban bastante de la actualidad roja y el ex jugador no evitó referirse a la situación que atraviesa el club en el que jugó 237 partidos. "Si bien es comprometida, se están sentando las bases para que la institución vuelva a tener grandeza. Se está pagando la falta de conducción de la etapa anterior, pero Cantero es una persona muy honesta que quiere lo mejor", aseguró.
"En mi época, ni siquiera firmabas los contratos, era todo de palabra. El club estaba totalmente sólido, y sólo te tenías que preocupar por jugar porque el sueldo siempre iba a estar", explicó. Y avisó que en lo futbolístico "si Gallego le encuentra la vuelta, vendrán tardes felices y el mal trago va a ser corto".
La salida de Román y el bajo vuelo local."No hay jugadores imprescindibles. La tristeza de no ver jugar a Riquelme es porque no vas a ver cosas distintas, por eso es figura y crack. Pero Boca está por encima de todos los nombres y deberá encontrar su camino sin él", dijo quien consiguiera alzar la Supercopa del '89 y la Recopa del '90 con el xeneize.
Si bien Boca sigue siendo el gran candidato, Marangoni dijo que varios equipos se suman a la lista. "Cualquiera pierde con cualquiera porque el fútbol argentino no tiene grandes exponentes. Los partidos terminan 0-0 y si te hacen un gol es muy difícil remontarlo", analizó.
"En lugar de atacar, los equipos argentinos son cada vez más defensivos. Se toman muchos recaudos y los partidos se definen de pelota parada, pero ese es el camino que eligieron los técnicos y los clubes que prefieren no correr riesgos de descender y dar menos espectáculo", analizó un Marangoni que ya no va a la cancha por que cree que no hay seguridad.
Hay equipo. Pese a no querer hablar de su paso por la Selección (jugó la Copa América de 1983, pero quedó fuera del Mundial '86), Marangoni sostuvo que "no es tan difícil que Argentina gane el Mundial" porque es un torneo corto. "La primera rueda teóricamente la tiene que pasar y después son cuatro partidos. No se logra porque hay que prepararse para esos partidos y porque en el fútbol no se puede asegurar ningún resultado. Sabella debe encontrar el funcionamiento porque hay equipo para ser campeón del mundo", cerró.
Por último, se refirió a la "experiencia extraordinaria" que tuvo en el fútbol inglés, donde pasó una temporada jugando para el Sunderland: "Divido mi carrera en un antes y un después porque en Inglaterra aprendí a querer y respetar esta profesión". Hoy en día le da placer ver la Premier League, al igual que al Barcelona (no así la "aburrida" liga española), pero su verdadero entusiasmo pasa por seguir creciendo en su empresa deportiva.
(*) Especial para 442