Rosario Central le ganó un partido lleno de condimentos e incidencias a Atlético Tucumán como visitante por 4-3 y mantiene la distancia de cuatro puntos con su perseguidor Gimnasia y Esgrima La Plata.
Además de lo electrizante que fue el encuentro por los goles y errores defensivos, el partido estuvo salpicado en la primera parte por la violencia en la tribuna de Central, que provocó una suspensión de diez minutos por incidentes entre simpatizantes y policías.
En cuanto a lo futbolístico, Diego Lagos y el paraguayo Néstor Bareiro, ambos en dos oportunidades, anotaron los goles del equipo rosarino, que se afirma cada vez más en la cima de las posiciones.
Para el Decano, en tanto, marcaron Luis Rodríguez, por dos, y el uruguayo Deivis Barone. Además, con el partido 3-3, Juan Pablo Pereyra falló un penal.
El encuentro fue vibrante y cambiante desde el comienzo, porque los dos fueron a buscar el arco de enfrente y se encontraron con graves errores defensivos.
De movida golpeó Central, a los tres minutos, con una maniobra de Lagos dentro del área, que terminó con un zurdazo fuerte y arriba del ex jugador de Lanús para poner el 1-0.
Atlético no podía generar juego, pero por medio de la pelota parada complicó a Central. Se jugaban 28 minutos, cuando Carlos Casteglione le cometió penal a Rodríguez y el mismo Pulguita se encargó de anotar por la vía rápida.
A los 36, Barone ganó solo de cabeza en el área rosarina y puso el 2-1 para desatar el delirio de su gente. Fue entonces que en la tribuna de Central comenzaron los problemas y hasta la policía tuvo que interceder con detonaciones de balas de goma para dispersar a los violentos.
Tras diez minutos de suspesión, el árbitro Carlos Maglio reanudó el juego y el último tramo de la etapa fue electrizante.
Enseguida, a los 49, golpeó Central, con un cabezazo de Lagos, que puso el 2-2 y a los 51, el paraguayo Bareiro, de pecho, volvió a poner arriba al Canalla.
Parecía que Central se iba victorioso al descanso, pero apareció, a los 53, Rodríguez para igualar 3-3 un encuentro raro pero lleno de emociones.
En el segundo episodio, el juego siguió siendo de ida y vuelta y Atlético contó a los 17 una inmejorable chance para ponerse al frente, por un penal que le cometió Rafael Delgado a Pereyra, quien desvió su tiro por el poste izquierdo de Gastón Pezzutti. El remate debió volver a ejecutarse debido a una clara invasión de un jugador visitante.
Y a los 30, pegó Central, con una definición del guaraní Bareiro, tras rebote del arquero Cristian Luccheti, para otorgarle a los rosarinos una trabajada y costosa victoria en Tucumán, y dar de ese modo un paso más en su camino al ascenso.
Fuente: DyN
Mirá los goles del triunfo de Central en Tucumán.