A los 28 minutos de iniciado el partido en el estadio de Quilmes, Laureano Tombolini salió a cortar un centro pero chocó involuntariamente con un propio compañero y debió salir lesionado. A esas alturas, Olimpo ganaba por 1 a 0 y se salvaba de todo, pero perdía a su experimentado arquero.
Omar De Felippe no tuvo más remedio que hacer debutar en primera división a Matías Ibáñez, un neuquino de 24 años que había sido protagonista en el ascenso del aurinegro a Primera.
Ibáñez le ahogó el grito de gol a Quilmes con cada intervención, mostrando mucha seguridad bajo los tres palos y fue claramente el sostén de Olimpo, pero también fue juez por varios minutos del futuro de River.
El joven de 1,90 metros de altura, quedó libre de Vélez y estuvo muy cerca de pasar a San Lorenzo cuando Ramón Díaz lo sugirió para que sea el recambio de Pablo Migliore.
Hoy Olimpo goza de su permanencia en la Primera División gracias a la enorme labor de su arquero suplente que esperó su oportunidad y a a partir de ahora será mirado distinto.



