Irene Cingolani se asoció a River el 12 de agosto de 1922, el día que nació. Cinco dias después fue por primera vez a la cancha. Un partido que se jugó "en un potrerito de la Boca".
Este domingo, a los 96 años, el club anunció el fallecimiento de Cingolani, la socia número 1. Una gloria que en cada entrevista testificó con una memoria de acero el pasado del fútbol argentino.
"River fue mi tercer hogar. Primero el de mis padres, donde me recibí de maestra... Después, River", declaró Irene en una entrevista con Canal 9.
En los últimos años de su vida, Cingolani no podía ver los partidos por problemas de visión. Ponía la radio debajo de la frazada, colocaba un audífono y así seguía al que reconoció como "amor de su vida".
"La palabra ídolo no me gusta", decía Irene, aunque elegía a Amadeo Carrizo, Angel Labruna y Adolfo Pederna como sus jugadores más queridos.



