Facundo Burgos es hincha de Rosario Central y como muchos de los argentinos que viven con gran pasión el fútbol, sigue desde cualquier lugar en el que esté al club de sus amores. Sin embargo, su historia difícilmente se repita en otro argentino: se salvó de morir en los atentados en Bélgica por ver un partido del Canalla.
En la tarde del lunes en Argentina, madrugada del martes en Bélgica, siguió el duelo de Central ante Sarmiento e hizo el esfuerzo necesario para no dormirse y ver hasta el final a su equipo.
Facundo tenía pasaje para viajar el martes a la mañana desde Gante, lugar donde estaba hospedado, hasta la estación de Maelbeek.
A raíz de dormirse muy tarde por el partido, no escuchó el despertador y por ello perdió el tren que luego se dirigió directamente al sitio elegido por los terroristas para atacar y llegó en el horario elegido para las detonaciones.
Una increíble historia en la que la pasión, sin importar la hora y el lugar en el mundo en que se esté, salvó la vida de una persona. En ciertas ocasiones esa pasión es inexplicable, incluso para el protagonista de la historia.
Newell's tocó fondo: dudas sobre la continuidad de Kudelka tras el batacazo de Acassuso en Copa Argentina
La nueva estructura de fútbol que planea el River de Di Carlo
Cuti Romero y el caos en Londres: el Tottenham es una "trituradora de técnicos"
"La próxima es en casa": el sugestivo posteo de Franco Colapinto tras el GP de Japón