442
A esa altura, con menos de 20 minutos por jugarse la eliminatoria ya estaba sellada y los cuatro goles que necesitaba el Mónaco para ser finalista parecían más que una utopía pero de todas formas ninguno regalaba nada y el polaco Kamil Glik aprovechó para dejarle un recuerdo a Gonzalo Higuaín en su pierna derecha.
El Pipita quedó en el piso retorciéndose de dolor y enojado tanto con el árbitro por no haber cobrado nada como con el futbolista del Mónaco por su acción que el delantero argentino consideró innecesaria y desleal.
También te puede interesar
Humillación en el Nuevo Gasómetro: Defensa y Justicia goleó 5-2 a un San Lorenzo en crisis
Barracas Central no perdona: victoria clave ante Atlético Tucumán para soñar con el Grupo B
El inesperado gesto de Riquelme con el plantel de Boca tras el amargo empate ante Unión
Finalissima cancelada: ¿Cómo reclamar la devolución de las entradas en Qatar?