No sólo en Argentina y en Sudamérica se vive el fútbol con extrema intensidad y eso quedó más que reflejado durante el partido de la Europa League entre Everton y Lyon disputado en Inglaterra, cuando una jugada normal terminó con agarrones y forcejeos entre los futbolistas de ambos equipos, y hasta con la participación de los hinchas locales que aprovecharon la cercanía de la tribuna con el campo de juego para arrojar algunos golpes.
Everton perdía como local y quedaba muy comprometido en la tabla de posiciones del Grupo E. Por eso se puede entender el nerviosismo de sus jugadores. Ashley Williams fue a disputar una pelota en la altura con el arquero del equipo francés Anthony Lopes arrojándolo peligrosamente cerca de los carteles y tras recibir algún reproche todo se salió de control.
Pese a la pelea, el árbitro sólo amonestó un jugador por bando, y fue el mismo Williams el que minutos después convirtió el tanto del empate. Aunque finalmente Lyon marcó el segundo y se llevó un gran triunfo de Liverpool.
"Les deseo todo lo mejor": el cálido mensaje de Messi para todos los atletas de los Juegos Suramericanos
La novela de la Copa Argentina sumó un nuevo capítulo: primera decisión formal del Tribunal sobre el caso Boca vs Vélez
"Es un gran desafío de vida": las primeras palabras de Marcelo Gallardo como director técnico de Ecuador
La fórmula del Vasco Arruabarrena para cortar la sequía: Boca abre el juego para volver a gritar campeón