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31/01/2019

Un recorte con un buen pack publicitario

Mauricio Macri junto a los jóvenes atletas argentinos que participaron de los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires (2018). / NA

Cambiemos presentó la nueva Agencia del Deporte Nacional (ADN) con una estrategia de marketing. El copy paste de deportistas.

Ya desde septiembre del año pasado, cuando empezaban a diseñar lo que se concretó esta semana con el decreto de necesidad y urgencia, los funcionarios del Gobierno que trabajan en el área de deportes hablaban, casi al pasar, de la futura agencia a la que llamarían ADN. La sigla, que corresponde a la Agencia de Deporte Nacional (y no a la “Agencia Nacional de Deportes”, como escribió el diputado y presidente de la Comisión, Daniel Scioli) nunca fue antojadiza. Era parte de esos detalles que el macrismo cuida bien y a los que les da mucha importancia.

“El ADN del deportista argentino”, dijo en aquellos meses un hombre con cercanía al presidente, quizás para ilustrar algo más que una medida puntual, sino un concepto de Estado y hasta de vida. Para este Gobierno no hay nada que sintetice mejor la meritocracia que la carrera de un deportista.

Lo cierto es que ADN –esa forma condensada de vendernos la genética de nuestros deportistas más el esfuerzo del Estado para acompañarlos– es un intento encriptado por subirle el precio a una área depreciada no sólo por su partida presupuestaria –que este año recibirá 9,6% menos que el año pasado, lo que con la inflación representa una quita cercana al 50%– sino por su rango institucional: lo que hasta hace unos pocos años podía ser un ministerio, ahora ni siquiera es una secretaría.

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Sin embargo, como hizo en muchos otros temas y con muchas otras medidas, la intención de Cambiemos fue presentar lo que para muchos especialistas es una malísima noticia con una estrategia de comunicación y marketing.

De repente, algunos y algunas deportistas se convirtieron en ciberactivistas con un copy+paste craneado en las oficinas del CeNARD y enviado desde las cuentas oficiales de, por ejemplo, el rugbier Horacio Agulla, la jugadora de hockey Noel Barrionuevo o Las Leonas: «La creación de la Agencia es positiva para el deporte y un salto de calidad para los deportistas. Ahora va a ser más rápido el cobro de becas y subsidios y por primera vez las provincias van a poder participar de estas decisiones». El mismo texto repetido y retuiteado una y otra vez. Una oda al copyleft.

Eso, más alguna nota oportuna que puso el foco en que la Secretaría era una cueva K y que Agencia venía a anular las trabas de un kirchnerismo residual, le permitió al Gobierno correr el eje. O al menos intentar correrlo.

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Ahora sólo habrá que esperar para ver quién tiene razón. Si los que advierten que el DNU firmado por Macri habilitará a la Agencia para privatizar algunas de sus áreas, o los que defienden la medida porque saltará trabas burocráticas y se tendrá mayor autonomía en las decisiones. El tiempo, como siempre, validará de qué lado había que estar hoy.

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