Un total de 43 barrabravas de Racing Club y un empleado de control de Utedic fueron detenidos hoy en episodios ocurridos antes y después del partido ante Atlético Tucumán que se desarrolló en el Cilindro de Avellaneda.
Once barrabravas de Racing que tenían en su poder armas blancas y un revolver fueron detenidos en el playón de estacionamiento del estadio de Avellaneda, en la previa del partido frente al Decano.
Según informó la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe) los barras, integrantes de la facción oficial La 95, fueron detenidos cuando "personal de la agencia detectó irregularidades en un vehículo que estaba en el estacionamiento del club y procedió a la intervención".
Detalló la APreViDe que en el interior del vehículo había "sevillanas, manoplas, un revólver, municiones, cuchillos y objetos punzantes, como también documentos que no se correspondían con los detenidos y entradas pertenecientes a otro partido".
Fuentes de la APreViDe le informaron a la agencia DyN que, a la salida de la cancha, se detuvieron a otros 32 barras más de la Guardia Imperial, de la segunda y la tercera línea (los jefes directamente no fueron a la cancha).
Segun la fuente, era una decisión política del Ministro de Seguridad bonaerense Cristian Ritondo y de la ApreViDe que los violentos no entraran, pero hicieron lo que se conoce como el "ingreso hormiga", es decir, se separaron y entonces fue complejo frenarlos en el acceso.
Ya en la tribuna fueron identificados por las cámaras de seguridad. Se los detuvo por disturbios y diferentes contravenciones a la ley 11929.
Además de los barrabravas, la policía bonaerense detuvo a un empleado de Utedyc, encargado de uno de los controles de acceso.
Fuente: DyN
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