La ida de la final de la Copa Libertadores en Porto Alegre dejó al Gremio con la mínima ventaja ante Lanús, que deberá revertir el 0-1 para ser campeón. Los brasileños quedaron molestos con el árbitro Julio Bascuñán, se sintieron perjudicados y enviaron un comunicado a la Conmebol para que se tomen medidas de cara a la revancha.
En un breve texto publicado en la página web oficial del club de Porto Alegre, se informa que el presidente de la institución, Romildo Bolzan viajará a Asunción para pedir garantías de equilibrio en el arbitraje y fair play para el decisivo partido del próximo miércoles (20.45), en Buenos Aires.
Gremio también pidió una impugnación en el tribunal de disciplina de la Conmebol en relación a los hechos ocurridos durante el partido jugado en Porto Alegre.
Los brasileños quedaron muy molestos con el arbitraje del chileno Bascuñán a quien le reclamaron un penal de Aguirre a Jael sobre el final del partido. El DT, Renato Gaucho, ironizó sobre este error y dijo que "hasta Stevie Wonder hubiese visto ese penal".



