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01/04/2018

Inferiores: entre el control y lo incontrolable

El esc√°ndalo por abuso sexual a juveniles de Independiente puso en foco las condiciones de vida de los chicos en las pensiones. / Cedoc

El abuso sexual a juveniles de Independiente puso el foco en el hospedaje y las condiciones de vida de los pibes. El rol social y familiar de los clubes.

El abuso sexual y la presunta red de prostituci√≥n infantil que involucra a por lo menos siete juveniles de Independiente genera, casi por instinto, la necesidad de repensar ciertas condiciones de vida que existen en las inferiores del f√ļtbol argentino. Sin embargo, las personas que trabajan en las pensiones ven en este drama algo mucho m√°s complejo: una problem√°tica que excede por lejos a los lugares donde viven los que aspiran a ser futbolistas profesionales y que excede tambi√©n al f√ļtbol, aunque el f√ļtbol la condensa y la deja expuesta, a la vista de toda una sociedad que consume este deporte en clave de pasi√≥n, de negocio y de entretenimiento.

Porque aunque una primera lectura pueda centrarse en Independiente, vale aclarar que el club ‚Äďa trav√©s de los profesionales que trabajan all√≠‚Äď fue el que origin√≥ la investigaci√≥n judicial al detectar y luego denunciar la situaci√≥n. Lo remarc√≥ el viernes la propia fiscal Mar√≠a Soledad Garibaldi, que ahora intenta saber si esto es la punta de un ovillo que llega a otras pensiones o un caso aislado.

‚ÄúSe hace mucho foco en la pensi√≥n. Pero yo digo que esto tiene que ver con la vida misma, con la sociedad en la que vivimos. Porque los hechos se dieron fuera de la pensi√≥n‚ÄĚ, le dice a PERFIL Rolando Niro, el coordinador de hospedajes juveniles de Argentinos Juniors, uno de los mayores semilleros de la Argentina. Como Niro, todos los responsables con los que habl√≥ este diario cuentan que la seguridad, la entrada y salida de los chicos, es un tema en el que ponen especial √©nfasis: tanto en las pensiones de River o Racing como en las de Argentinos o Lan√ļs. ‚ÄúSi vos ven√≠s ahora y me pregunt√°s qu√© hizo Braian Mansilla el 1¬ļ de abril de 2014, te lo puedo detallar. En Racing hay una hoja de ruta por cada d√≠a, con los horarios de cada jugador, el destino adonde va si sale. Todos los movimientos‚ÄĚ, explica Cecilia Contarino, psic√≥loga y responsable de la Casa Tita.

A diferencia de lo que suced√≠a en d√©cadas anteriores, cuando las pensiones de muchos clubes estaban sumergidas en el abandono y la falta de recursos, en la actualidad la mayor√≠a de las instituciones invierten no solo en infraestructura sino en profesionales que regulan desde la dieta alimentaria hasta el nivel escolar de los chicos. Por ejemplo, en la pensi√≥n de River, ubicada dentro del per√≠metro del Monumental, los ochenta juveniles que viven all√≠ cuentan con seguridad las 24 horas, un conserje, profesores de apoyo escolar, un equipo de psic√≥logos/as y otro de nutrici√≥n. Sucede lo mismo con los cuarenta de Argentinos, distribuidos por edades en dos casonas; o los sesenta de Racing, que viven en la Casa Tita. Controles en las salidas, seguimiento escolar y contenci√≥n psicol√≥gica son parte del men√ļ social que ofrecen los clubes, que en definitiva saben que all√≠ duermen los futuros jugadores que equilibrar√°n sus econom√≠as en el mediano plazo.

A pesar de las mejoras, de la contenci√≥n de profesionales y del rol integral que ocupan las instituciones, el soci√≥logo y vicepresidente de la organizaci√≥n Salvemos al F√ļtbol, Diego Murzi, que en 2015 gan√≥ una beca de FIFA para estudiar c√≥mo se forman los juveniles en Argentina y Francia, observa que aqu√≠ existen ciertos condicionamientos para construir un camino a Primera caracterizado por el esfuerzo, el sacrificio y la dedicaci√≥n. Lo que defini√≥ como la promoci√≥n de la escasez podr√≠a ser uno de los factores que influye en la cotidianidad de las pensiones, y que propicia la vulneraci√≥n de los chicos. ‚ÄúEn Francia, los juveniles tienen ropa, locker con sus nombres, a la mitad se les paga un salario. Obviamente, muchos podr√°n decirme que en Francia hay m√°s recursos. Pero en Argentina est√° instalada esa concepci√≥n, que la dicen muchos entrenadores, de que si les das un vi√°tico, los chicos piensan que ya llegaron y se desinteresan‚ÄĚ, detalla Murzi. Y agrega: ‚ÄúEn los j√≥venes, los bienes materiales tienen m√°s valor. Entonces, esta escasez habilita una especie de mercado subterr√°neo, gris, que no solamente es de plata: aqu√≠ muchos representantes abren el ba√ļl de su coche para tentar a los pibes con botines‚ÄĚ.

Este sentido de escasez podr√≠a enlazarse con la revelaci√≥n de la fiscal Garibaldi, que declar√≥ que los abusadores les ofrec√≠an a los chicos pasajes para ver a sus padres, ropa, botines y hasta cargas en sus tarjetas SUBE. Quiz√°s, de aqu√≠ en m√°s, deban analizarse esos escenarios de poder y deseo para entender ‚Äďo explicar‚Äď el drama de los juveniles de Independiente, que activ√≥ los resortes institucionales y humanos para dar respuesta a la situaci√≥n.

Quiz√°s en otro club, con menos recursos econ√≥micos y profesionales, el escenario podr√≠a haber sido otro. ‚ÄúCuando no hay mecanismos de control desde la AFA o el Estado, los actores quedan librados a su suerte. Y los que se perjudican son los pibes‚ÄĚ, remarca Murzi. ‚ÄúEsto nos abre los ojos‚ÄĚ, le reconoce a PERFIL el presidente del F√ļtbol Infanto Juvenil de AFA, Dante Majori, que esper√≥ a que Claudio Tapia volviera de su gira con la Selecci√≥n para dise√Īar un plan de contingencia. ¬ŅQu√© har√° la AFA, entonces? Convocar√° a todos los responsables de las pensiones y ofrecer√° hacerse cargo de la contenci√≥n psicol√≥gica a cada instituci√≥n que lo requiera. ‚ÄúNo solo a los que tienen pensiones, sino a todos los que tengan una estructura juvenil‚ÄĚ, aclara Majori.

El prop√≥sito es claro: que lo de Independiente no se repita. O, al menos, que no termine como ‚ÄúBaby‚ÄĚ, el esc√°ndalo de prostituci√≥n de menores que sacudi√≥ a la sociedad italiana y que pr√≥ximamente tendr√° su serie en Netflix. Algo que la AFA preferir√≠a evitar.

Construir un clima de hogar | Por Cecilia Contarino*

El modelo que venimos llevando adelante en Racing desde hace a√Īos cambi√≥ el paradigma de lo establecido en la formaci√≥n deportiva de los adolescentes: no tenemos una pensi√≥n sino una casa. Con este nuevo concepto, se logr√≥ que las normas de convivencia y las relaciones humanas respondan m√°s a la l√≥gica de una familia que a la de un hospedaje. A modo de ejemplo, estas son algunas de las preguntas que con frecuencia se escuchan en la Casa Tita Mattiussi: ¬Ņd√≥nde vas?, ¬Ņcon qui√©n?, ¬Ņa qu√© hora volv√©s? y ¬Ņc√≥mo te fue en el colegio?

La propuesta es construir un clima de hogar en el que est√©n presentes tanto la cercan√≠a con cada chico como los l√≠mites que la adolescencia requiere. Por eso es obligatorio el saludo al levantarse. Por eso hay una mascota. Por eso celebramos los cumplea√Īos. Por eso nos regalamos huevos de Pascua.

De todas formas, pese al esfuerzo cotidiano, es imposible estar exentos de todo lo que pasa en la sociedad. En estos d√≠as salieron a la luz los tremendos sucesos ocurridos en Independiente, donde me consta que trabajan excelentes profesionales. Estoy convencida de que lo enfermo no es el f√ļtbol, de que lo enfermo no son las pensiones. Es el ser humano el que corrompe a la sociedad y las relaciones interpersonales. Sin embargo, los que nos dedicamos a esto seguiremos so√Īando siempre con un futuro mejor.

*Psicóloga y coordinadora de la Casa Tita (Racing). Nota publicada en el Diario PERFIL.

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