Gianni Infantino y Donald Trump Foto: AFP
UEFA vs FIFA

Ultimátum a Infantino: La UEFA exige explicaciones a la FIFA por sus nexos con Donald Trump

Un cuestionario de 42 preguntas enviadas desde Nyon al presidente de la FIFA fija como límite el 2 de noviembre. La disputa expone sospechas de negocios multimillonarios opacos, llamadas por favores arbitrales y la pugna por el control del fútbol mundial rumbo a 2027.

martes 20 de octubre de 2026 | 06:30

La tensión en las altas esferas del fútbol internacional alcanzó su punto de ebullición. Lo que durante años se manejó en los pasillos de la diplomacia deportiva como un descontento silencioso, se transformó en una abierta batalla política y legal. La UEFA, a través de una dura carta firmada por su secretario general, Theodore Theodoridis, le puso un ultimátum a Gianni Infantino: tiene hasta el próximo 2 de noviembre para responder a un cuestionario incisivo de 42 preguntas que pone en la mira la gobernanza de la FIFA, presuntos conflictos de interés y una peligrosa proximidad con la política estadounidense y la familia del presidente Donald Trump.

El documento, que sacude los cimientos de la sede de la FIFA en Zúrich, expone fisuras profundas entre el órgano rector del fútbol mundial y la confederación más poderosa de Europa. El trasfondo revela no solo una preocupación por la integridad institucional, sino también el posicionamiento estratégico de cara a las elecciones presidenciales de la FIFA en 2027.

Gianni Infantino pidió perdón por el proyecto privatizador de FIFA pero recibió más críticas

El negocio millonario bajo la sombra de la familia Trump

El punto de mayor fricción en la misiva europea apunta al controvertido y finalmente descartado proyecto denominado FIFA Forward Enterprise (FFE). A través de esta iniciativa, la cúpula de la FIFA intentó transferir y licenciar de manera privada una parte sustancial de los derechos comerciales del Mundial por cifras que oscilaban entre los 4.200 y los 20.000 millones de dólares.

Lo que encendió las alarmas en el continente europeo es el destinatario de la negociación exclusiva: la firma de inversión privada Thrive Capital, dirigida por Josh Kushner. La UEFA subraya un vínculo inevitable: Josh Kushner es hermano de Jared Kushner, yerno y exasesor de Donald Trump.

Donald Trump junto a Gianni Infantino

En el cuestionario, la UEFA exige saber con precisión quién autorizó otorgar exclusividad a esta firma sin el aval ni el conocimiento previo del Consejo de la FIFA. Aunque Infantino ofreció disculpas públicas tras el colapso del proyecto y prometió redistribuciones financieras a las federaciones miembro, para la UEFA la opacidad del proceso dejó al descubierto graves fallas de control interno y posibles incompatibilidades éticas.

Favores políticos y tarjetas rojas: La injerencia en el juego

Más allá de las cifras astronómicas, el pedido de explicaciones abarca episodios donde la diplomacia política y el desarrollo del juego parecieron entrelazarse de forma inédita. La UEFA indaga directamente sobre una conversación telefónica en la que Donald Trump habría intercedido ante Infantino para solicitar la revisión o anulación de una tarjeta roja mostrada al futbolista estadounidense Folarin Balogun.

La pregunta planteada desde Nyon es tajante: ¿habría recibido el expediente del jugador el mismo tratamiento o revisión por parte de los órganos disciplinares de la FIFA si no hubiese existido la intervención directa de una figura política de alto perfil?

Folarin Balogun

El interrogatorio también aborda los criterios detrás de la creación y concesión del "Premio de la Paz" otorgado a Trump, las negociaciones para impulsar una criptomoneda con el sello oficial del organismo, y la nómina detallada de invitados especiales en las zonas VIP y VVIP de los torneos organizados por Zúrich. Para la UEFA, la frontera entre el rol institucional neutral de la FIFA y los intereses de política exterior parece haberse desdibujado peligrosamente.

Estrategia judicial y la carrera hacia las elecciones de 2027

La elección de la fecha límite del 2 de noviembre no es casual. El calendario político marca que el período de nominaciones e inscripción de candidaturas para la presidencia de la FIFA de cara a 2027 está próximo a su cierre. Al exigir respuestas inmediatas, la UEFA busca condicionar la posición de Infantino y evaluar si existen bases suficientes para impulsar una candidatura alternativa o forzar reformas estatutarias severas.

Paralelamente al frente diplomático, los abogados del organismo europeo acudieron a los tribunales federales de Estados Unidos con solicitudes de citación para acceder a correos electrónicos, registros financieros y documentación interna sobre la gestión financiera de la FIFA. La jugada busca blindar jurídicamente los reclamos y ejercer la máxima presión sobre la directiva actual.

Desde la FIFA, la reacción no se hizo esperar. Si bien en un principio se intentó contener el malestar mediante ofertas de mayor reparto de dividendos hacia las federaciones nacionales, la respuesta oficial catalogó las maniobras de la UEFA como una interferencia desmedida y una falta de respeto hacia la institucionalidad de la FIFA.

Trump e Infantino

Un mapa de poder en redefinición

El choque entre UEFA y FIFA va mucho más allá de un cruce epistolar. Representa una disputa de fondo por el control de los ingresos publicitarios, la confección del calendario global y los límites de la influencia política en el deporte.

Con el plazo del 2 de noviembre corriendo, Gianni Infantino se enfrenta a uno de los desafíos más complejos de su mandato. Las respuestas que entregue —o la falta de ellas— determinarán si el conflicto deriva en un acuerdo de gobernanza o en un quiebre definitivo que reescriba el mapa político del fútbol global.

En esta Nota