Leonardo Aboian, tenista argentino. Foto: @AATenis

El caso Leonardo Aboian y el drama de las apuestas: ¿Por qué el tenis es el deporte más vulnerable del país?

La reciente suspensión de un tenista argentino por amaño de partidos resalta la crisis de sostenibilidad en el circuito ITF y Challenger, donde los premios no cubren ni los gastos.

442
sábado 28 de febrero de 2026 | 01:07

El tenis argentino vuelve a quedar bajo la lupa de la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA). Tras una investigación que sacudió al ambiente local, el jugador Leonardo Aboian fue suspendido por seis años y nueve meses al admitir 30 violaciones al Programa Anticorrupción.

El fallo, que incluye una multa de 40.000 dólares, expone una vez más la fragilidad económica de los profesionales que reman en el barro de los torneos M15 y Challengers.

Tomás Etcheverry hizo historia en el tenis argentino con su primer gritó de campeón

Leonardo Aboian

Premios bajos: el caldo de cultivo para las mafias

El nudo del problema no es solo ético, sino estructural. En Argentina, un jugador que disputa un torneo de categoría M15 (ex Future) puede ganar apenas unos cientos de dólares por pasar una ronda, una cifra que no alcanza para cubrir el hotel, el encordado y el entrenador.

Esta asimetría financiera convierte a los jóvenes del plantel nacional en blancos móviles para los "cazadores" de apuestas ilegales que operan en los márgenes de los courts.

¿Por qué el tenis es el deporte más vulnerable?

A diferencia del fútbol, donde se necesita corromper a varios protagonistas, en el tenis basta con convencer a una sola persona. Las "mafias de los courts" aprovechan la soledad del tenista y la falta de sponsors para ofrecer sumas que superan con creces el premio por ganar el torneo.

Con 11 argentinos sancionados en los últimos años, el sistema de premios de la ITF queda cuestionado por su incapacidad de garantizar una vida digna a quienes no están en el Top 100.

El caso concreto de Aboian

Aboian, de 27 años y con un ranking que supo tocar el puesto 453° en singles, reconoció haber amañado ocho partidos propios entre 2018 y 2025. Según el informe oficial, el tenista no solo facilitó apuestas, sino que recibió pagos por no realizar su mejor esfuerzo en la cancha.

Su último registro oficial data del Challenger de Villa María, donde cayó en la clasificación ante Facundo Bagnis antes de ser suspendido provisionalmente en septiembre pasado.

 

FMZ