El AEK sorprendió este martes al ganar al Olympiacos por 2-1 en la final de la Copa griega y obtuvo su 15º título copero. Pese a no ingresar desde el banco de suplentes, Diego Buonanotte venció a Alejandro Chori Domínguez y Esteban Cuchu Cambiasso en el duelo de argentinos.
La rareza no solo estuvo en la derrota del campeón de la liga, sino también en las tribunas vacías. El partido fue jugado en un Estadio Olímpico de Atenas sin público por miedo a altercados entre las aficiones.
Los goles del capitán Petros Mantalos y del delantero argelino Rafik Djebbour colocaron por delante al AEK, mientras que el autor del tanto del Olympiacos fue el Chori Domínguez.
Luego del partido, Buonanotte celebró el título en las redes sociales:
El partido se jugó sin público después de que el gobierno del país decidiese a principios de este mes aplazar la final después de los graves disturbios que hubo en las semifinales celebradas en marzo.
"La final de hoy no es lo que esperas. El estadio debería haber estado lleno de vida", lamentó el presidente de la Federación Giorgos Gkirtzikis.
Fuente: AFP
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