El sábado se jugará la final de la Champions League entre el Real Madrid y Liverpool y Mohamed Salah, máxima figura del equipo inglés, disputará el trascendental partido en ayunas.
El delantero egipcio cumplirá al pie de la letra lo impuesto por el Ramadán, la celebración religiosa de los musulmanes en las que no se pueden hacer ciertas cosas durante el día, como comer, beber o mantener relaciones sexuales. Pese a que los deportistas pueden optar por ingerir alimentos antes de su actividad, Salah no piensa romper con las tradiciones.
Salah, una de las grandes apariciones de esta temporada, viene cumpliendo con el Ramadán desde el 16 de mayo pasado y según lo publicado en el medio egipcio Al Masry al Youm, el ayuno no afectará en su rendimiento deportivo.
La decisión que tomará la estrella del Liverpool genera polémicas y diversas opiniones en el ámbito deportivo. Los familiares de Salah, que sacrificarán tres terneros antes del partido para bendecirlo, sostienen que el goleador sostendrá el nivel pese a no alimentarse en la previa a la final.
Por otra parte, el jugador musulmán del Leganés El Zhar, quien también cumple con el Ramadán, afirmó en Radio Marca que "juega mejor" porque se siente más limpio al cumplir con la tradición. En cambio, según los especialistas, el rendimiento de Salah se vería afectado ante la falta de nutrientes a la hora del esfuerzo físico.
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