El árbitro rumano Ovidiu Haten se enteró de la muerte de su madre en el descanso del partido entre Alemania y Holanda, pero completó el partido a pesar de la terrible noticia y acabó siendo consolado por los futbolistas.
La Federación de Fútbol de Rumanía confirmó hoy la muerte de la madre del árbitro. La Federación Alemana, que era local en el duelo disputado en Gelsenkirchen, ayudó a Hategan, de 38 años, a volver a su casa lo antes posible.
Algunos futbolistas se dieron cuenta de que algo le sucedía al árbitro, que comenzó a llorar tras el pitido final, y el defensor holandés Virgil van Dijk lo consoló.
"Estaba llorando porque su madre acaba de morir", dijo Van Dijk. "Le di mi apoyo y le dije que había arbitrado bien. No fue gran cosa, pero espero que le haya ayudado".
El partido, de la última jornada de la Liga de Naciones, acabó 2-2 y Holanda se clasificó a la "final four" del torneo recientemente creado por la UEFA.
CV y agencia DPA
Tres jugadores argentinos, envueltos en un escándalo en Brasil: acusaciones de agresión física y denuncias tras una fiesta de Año Nuevo
Taty Castellanos dio el salto a la Premier League: West Ham lo compró por una cifra millonaria
Racing podría romper el mercado: Valentín Carboni, el sueño de toda La Academia
Juan Román Riquelme comenzó con la limpieza: los tres jugadores que oficialmente quedaron libres en Boca