Boca Juniors ratificó su gran presente con una muestra de carácter y solidez en Chile. En su debut en la Conmebol Libertadores, el Xeneize se llevó un triunfazo frente a Universidad Católica gracias a los goles de Leandro Paredes y Adam Bareiro (Juan Díaz descontó para el local).
Con este resultado, el conjunto dirigido por Claudio Úbeda alcanzó una marca significativa: 10 partidos consecutivos sin conocer la derrota.
El factor Úbeda: solidez y resultados
Desde aquel empate sin goles ante Platense a mediados de febrero, Boca inició un camino de ascenso futbolístico. La racha incluye victorias clave ante rivales como Lanús, Instituto y Talleres, además del reciente éxito internacional. La última vez que el equipo mordió el polvo fue el pasado 8 de febrero ante Vélez (1-2), y desde entonces, la estructura defensiva se ha convertido en el pilar fundamental del éxito actual.
El antecedente de 2024
Para encontrar una seguidilla similar, hay que remontarse al 2024. Entre junio y agosto, aquel equipo que conducía Diego Martínez logró sostener 11 encuentros invicto, alternando compromisos entre la Liga Profesional, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana. Aquella etapa dorada incluyó triunfos memorables ante San Lorenzo y Vélez, además de una destacada actuación ante Independiente del Valle.
Hoy, el Boca de Úbeda quedó a solo un partido de igualar esa marca y consolidar un ciclo que, por ahora, no conoce de caídas y alimenta la ilusión de los hinchas en el plano local e internacional.
BP