Periodista
En apenas dos partidos desde que asumió interina y transitoriamente Leo Ponzio, River empezó a ser lo que debió ser desde el inicio del semestre cuando invirtió 70 millones de dólares, con 5 campeones del mundo en el equipo y con una renovación inédita de plantel. Veamos las 5 razones que empujan al equipo a estar cerca del grupo de los 8, subiendo en la tabla anual y con chances ciertas de Copa Libertadores, situaciones que hace menos de un mes parecían imposibles.
La primera es la calidad de su ofensiva y de la que dábamos cuenta la semana pasada. Un tridente de lujo con Ángel Correa, Thiago Almada y Seba Driussi. Los tres volvieron a tener una química juntos para que la gente se levantara de sus asientos y aplaudiera. No hubo goles solo porque del otro lado había un arquero y una defensa. Pero los tres estuvieron muy cerca de convertir y cuando se asociaron parecían jugar de memoria, más aún en espacios reducidos.
La segunda es la recuperación de algunos jugadores que no son figuras pero que el equipo necesita por temas puntuales. El primero es Tomás Galván, el cuarto volante que tanto buscaron sin encontrar Gallardo y Coudet. El Toto además de hacer dos goles tuvo una participación clave en la recuperación. También para destacar lo de Fausto Vera que volvió a jugar de 5 ante la lesión de Aníbal Moreno y dijo acá estoy para ganarme mi lugar. Hay que ver si cuando esté bien su compañero vuelve o espera su momento.
Santiago Beltrán, que no había tenido un gran arranque de semestre luego de un 2026 increíble porque de golpe se ganó el lugar de Armani, volvió a tener un partido de pelotas claves. En el segundo tiempo tapó dos acciones muy importantes en momentos exactos. Volvió a ser arquero de equipo grande, esos que le llegan poco y cumple. Necesita una valla invicta para mejorar porque en 11 partidos ya recibió 13 goles. De todos modos, el arquero es otro gran motivo de esperanza.
La cuarta es sin dudas el clima que se vive con los hinchas que con ver jugar a River bien logran ilusionarse y generan otro ambiente, muy distinto a este aire de fastidio y enojo que se respiraba. Tanto contra Banfield de visita con gente de River, como ayer con la Lepra en el Monumental y seguramente el sábado que viene con hinchas en Tucumán, el equipo va a recibir buenas energías desde afuera, algo que no venía pasando y que siempre terminaba en angustia, desazón y tantas veces bronca.
Puntajes de River vs. Independiente Rivadavia: las notas del equipo de Ponzio
La quinta es la figura de Leo Ponzio que sin ser entrenador y poniéndose en un lugar inesperado para él y para los dirigentes y jugadores, supo agarrar el timón y enderezarlo para sacarlo del frente de tormenta. Hay cierta simpleza y calma en sus modos que River necesitaba. Sus posturas más bien pensantes y como tomándose su tiempo hasta cuando habla en conferencia, le da paz y armonía al ambiente. Eso mismo se respira en los entrenamientos. No hay intentos extraños. En esta templanza también puede echar raíces esa ilusión de un equipo y una institución que carga con la obligación de jugar bien, ganar y salir campeón.
NZ
Julián Álvarez volvió a sonreír: las fotos del argentino con el Atlético de Madrid para la Champions League
A ocho años del comienzo de la era Scaloni: qué fue del primer equipo de la Scaloneta
Boca, ante una prueba de fuego: cómo llega el Xeneize al cruce con São Paulo
Fecha 8 del Torneo Clausura 2026: posiciones, resultados y dónde ver los partidos del lunes