domingo 19 de septiembre de 2021
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MáS DEPORTES | 19-03-2020 12:16

Ajedrez en tiempos de coronavirus: Jaque mate a la cuarentena

(*) Por Pablo Zarnicki | Una solución para matar el aburrimiento y aprender un nuevo deporte desde casa. Los beneficios.

Los ajedrecistas tenemos la capacidad, mejor dicho, la imperiosa necesidad, de prever los acontecimientos, es decir las jugadas y, sobre todo, los planes y estrategias que nuestros oponentes de turno planean para poder enfrentarlo, detenerlo y si es posible derrotarlo.

Aprendimos de chicos que cuando un peón llega a la octava fila se transforma en la pieza que elija (excepto el Rey, que no puede haber más de uno; y por lo general la Dama que es la pieza más valiosa).

Pero un día nos enfrentamos a algo que nos plantea una jugada tan inesperada como imprevisible. Y lo peor, malvada y mortal. Nuestro rival invisible avanza un casillero, llega a lo más profundo de nuestras filas y CORONA: VIRUS. No pide dama ni caballo ni torre ni alfil, nos clava una daga de tinte mundial que desnuda la fragilidad de los seres humanos. No es la primera vez que una pandemia castiga a nuestra especie. Veamos la tabla histórica en millones de muertos:

  • Peste Negra: 200,
  • Viruela: 56,
  • Gripe española: entre 40 y 50,
  • Plaga de Justiniano: entre 30 y 50,
  • VIH/Sida: entre 25 y 30,
  • La Tercera Peste: 12,
  • Peste Antonina: 5,
  • Grandes pestes del siglo XVII: 3,
  • Gripe Asiática: 1.1,
  • Gripe Rusa: 1,
  • Gripe de Hong Kong: 1,
  • Cólera: 1,
  • Epidemia de Viruela Japonesa: 1

En miles de casos:

  • Grandes pestes del siglo XVIII: 600 000,
  • Gripe Porcina: 200 000,
  • Fiebre Amarilla: entre 100 000 y 150 000,
  • Ébola: 11 300,
  • Coronavirus (covid-19): 7000 (en desarrollo)
  • Mers: 850,
  • Sars: 770.

Hace 1500 años un sirviente le ofreció a su rey una solución para matar el aburrimiento. A cambio, se hizo rico (pueden buscar en Google la leyenda del ajedrez y el trigo). Hoy, en tiempos de incertidumbre y cuarentena el ajedrez puede aliviar y acompañarnos desde las múltiples plataformas en internet (**).

Por supuesto, su práctica de forma personal también crece, tanto entre jugadores profesionales como en las plazas, parques y sobre todo en las escuelas donde brilla como herramienta y materia optativa en algunos países y obligatoria en otros.

Pero sabemos del efecto multiplicador de la web. Existen todo tipo de páginas para disfrutar: la gran mayoría de ellas simplemente (como si fuera poco) permite enfrentar a dos personas desde su tablet, celular o computadora a cualquiera que tenga ganas de hacerlo y se conecte (las aplicaciones se encargan de ese trabajo) con un par que tenga el mismo deseo de jugar y esté en cualquier otra parte del mundo.

El ajedrez tampoco discrimina edades. ¿Qué mejor que si un nieto quiere acompañar a su abuelo, que sabemos son de los que habitan el grupo de mayor riesgo, pero por precaución no puede visitarlo, lo llama y le explica cómo enfrentarse en una amigable partida sin salir de su casa?

El ajedrez, herramienta útil si las hay, ha desarrollado anticuerpos para luchar prácticamente contra todos los males que nos acechan. Es útil en:

  • La tercera edad, o antes de alcanzar la misma, cuando con su práctica se pueden evitar enfermedades del cerebro. Un ejemplo claro: ningún ajedrecista conocido ha padecido de Alzheimer.
  • Los chicos, con el ajedrez en las escuelas, encuentran en esta herramienta un arma ideal para aprender a pensar, a compartir, a concentrarse. No solo eso: desarrollan una forma propia de pensamiento que me gusta llamar el “camino a la libertad”. Aprender a pensar por uno mismo no tiene precio. Dejando de lado lo que nos imponen, que a veces ni siquiera es la mejor receta.
  • En las cárceles y tantos otros lugares de encierro, el ajedrez, además de las cualidades ya mencionadas, cumple la función de hacer pasar el tiempo de forma entretenida.
  • En los barrios: integra a los chicos sin diferenciar clase social, edad, costumbres.

Y así podría seguir mencionando ventajas del ajedrez. La realidad es que ha habido pestes desde siempre pero esta vez el ajedrez, gracias a la tecnología y a través de Internet es un acompañante terapéutico para este momento donde podemos seguir disfrutando, aprendiendo y compartiendo pantalla de por medio, siguiendo las recomendaciones que los que saben nos hacen.

El coronavirus estará con nosotros un largo tiempo. Pero tarde o temprano pasará, como pasó la fiebre española, la peste negra y tantas otras pandemias. El ajedrez podrá mutar pero seguirá presente. El ajedrez iguala, es el guardapolvo blanco del pasado, el sentimiento compartido del presente y el compañero que aparece cuando más lo necesitas.

(**) Recomiendo simplemente buscar en Google “jugar al ajedrez gratis” y allí encontrarán decenas de opciones.

(*) Excampeón mundial juvenil de ajedrez. Periodista

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