jueves 11 de junio del 2026

Borghi y el mundo Boca

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Carlos Bianchi renunció por última vez a Boca en el invierno del 2004 tras perder su cuarta final de Copa Libertadores ante Once Caldas en Colombia. Llegó Miguel Ángel Brindisi, perdió la Recopa con el Cienciano y renunció después de perder en el Monumental: lo hizo en el vestuario millonario, para bronca de la CD boquense. Se hizo cargo Jorge Benítez: ganó la Sudamericana, en el 2005 cayó en la Libertadores ante las Chivas mexicanas con escándalo, escupitajo a Bautista incluido. Afuera, se lo consumió el mundo Boca.

Por consejo de Diego Armando Maradona, Mauricio Macri contrató a Alfio Basile y no a Julio Cesar Falcioni. Antes de asumir, Coco llamó al Virrey para preguntarle cómo manejarse en el mundo Boca. "Hablá lo menos posible", fue el consejo de su entonces amigo Bianchi. Basile ganó todo lo que jugó y volvió a la Selección. El tricampeonato era más fácil ganarlo que perderlo pero Lavolpe lo perdió. Out, también se lo consumió el mundo Boca.

En el 2007, fue el turno de Miguel Ángel Russo, obtuvo la sexta Copa Libertadores  de América del club y ni siquiera así pudo continuar en el 2008, un trauma o por lo menos una salida que parece el técnico de Racing aún no haber superado. Pompilio no pudo convencer a Bianchi y apostó por Carlos Ischia, el Pelado cerró un buen año con semifinal de Libertadores y título en el triangular del Apertura. Llegó Ameal y con él Bianchi de manager: Ischia sobrevivió sólo unos meses. Bianchi otra vez dijo NO y decidió buscar a King Kong, Alfio Basile, que a los 6 meses se fue corriendo tras perder el clásico de Mar del Plata del 2010 con Funes Mori y compañía. Bianchi volvió a decir NO y se fue con Basile.

Amor Ameal confió en un hombre de la casa: Abel Alves, quien prometió que lo iban a tener que sacar con los pies para adelante. No duró un semestre, se lo consumió el mundo Boca. Roberto Pompei dio lo mejor de sí para llegar lo mejor posible hasta el receso por el Mundial de Sudáfrica. Ameal volvió a llamar a Bianchi, otra vez le dijo NO. El Virrey por lo menos le dejó un consejo: contratar a un técnico con el Master realizado para dirigir Boca Juniors, es decir, haber ganado una Libertadores.

Miguel Ángel Russo o Edgardo Bauza eran sus posibles candidatos. De Borghi dijo que no era el indicado por defender con tres, porque no le gusta viajar en avión y porque no había soportado las presiones de Independiente. Ameal fue por el entrenador campeón. Armó un equipo de estrellas. Hoy manda la angustia. Claudio Borghi es un re buen tipo pero ciclotímico, confían quienes lo han conocido en este tiempo. Está haciendo un curso acelerado del mundo Boca, agregan del técnico que decidió refugiarse en Pilar para preparar el partido con Vélez. Si pierde y el equipo no cambia la actitud se va, me cuenta la misma persona. El final de la historia por ahora es abierto, hay que esperar hasta el domingo a la noche.

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