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09/03/2019

San Lorenzo y los peores recuerdos del pasado

Buscando respuestas. El plantel del Ciclón, en una práctica en el Bajo Flores. La última victoria fue el 22 de octubre del año pasado, frente a San Martín de San Juan. El técnico era el Pampa Biaggio. / Cedoc

El Ciclón está último, lleva 14 fechas sin ganar y se acerca a la racha más negativa de su historia. Almirón, los refuerzos y otras explicaciones.

Luego de la sorpresiva victoria del Real Pilar en la Copa Argentina frente a Vélez, un hincha de San Lorenzo escribió en su cuenta de Twitter, a modo de chiste pero también como dato irrefutable, que en este 2019, ese club de la D llevaba más victorias ante equipos de Primera que San Lorenzo. La ironía –y realidad– se hizo viral, pero más allá de eso, sirvió para graficar el pésimo presente deportivo del Ciclón, hundido en la última posición de la Superliga y a dos partidos de igualar su peor racha histórica.

El fin de semana pasado, mientras el equipo perdía contra Argentinos Juniors, por primera vez desde que es presidente del club, Matías Lammens sufrió la toxicidad de las largas derrotas. Algunos hinchas lo insultaron en la platea Norte, su lugar cada vez que el equipo juega en el Nuevo Gasómetro. “Está preocupado”, contó después Jorge Almirón, el técnico que llegó como antídoto, pero aún no pudo inocularle ni mejoras ni triunfos al equipo: en su ciclo, San Lorenzo todavía no ganó y ya es mirado de reojo por el mundo azulgrana. La propuesta de toque y juego desde abajo se desvanece cada fin de semana, y algunas decisiones –como la del cambio de Castellani por Blandi ante Argentinos– profundizaron los enojos de la hinchada. “No pongo excusas, había ganado un cierto prestigio, pero ¿por qué no me puede pasar a mí? Yo lo tomo de esa manera, como un desafío. Cuando no se dan los resultados me voy a mi casa y sufro, pero trato de buscar soluciones”, dijo el otro día, luego del 0 a 0 contra Melgar en Arequipa, un respiro en medio de la asfixia.

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“Es un momento para apoyar a Almirón y estos jugadores. No tengo dudas de que vamos a salir adelante. Vamos a sostenerlo porque no creo en esta picadora de carne que es el fútbol argentino. No lo voy a meter en esa picadora”, se había diferenciado Lammens antes del encuentro por la Libertadores.

En el escenario hay un factor suerte, por supuesto. Porque Almirón, más allá de que indudablemente no pudo sintonizar con el equipo, perdió muchos puntos sobre la hora. Aldosivi le empató en el minuto 91, Estudiantes en el minuto 86, Defensa y Justicia le ganó en el minuto 92 y Newell’s se lo igualó en el minuto 91. De casi diez puntos pasó a sumar tres.

Los refuerzos, al menos por ahora, no movieron el amperímetro y son otras de las explicaciones a este momento. Ahí sí Almirón carga con toda la responsabilidad. En el verano llegaron diez futbolistas, la mayoría pedidos o dirigidos por él en sus anteriores equipos. ¿Un ejemplo? Juan Camilo Salazar, el delantero de Millonarios de Bogotá por el cual San Lorenzo pagó 1.300.000 dólares, todavía no debutó. Todos los otros, salvo el mediocampista Raúl Loaiza, no cautivaron. Loaiza encima sufrió una distensión, no jugó contra Melgar y estará ausente hoy contra Boca.

Con 14 partidos sin festejos (nueve empates y cinco derrotas), el estigma de quedar en la historia está cerca. En el Metropolitano de 1976, el equipo llegó a 16 encuentros sin victorias (7 empates y 9 triunfos). La mala racha se hace más insoportable si se mide en tiempo, no en partidos. El Ciclón no gana desde el 22 de octubre de 2018, cuando venció 2-1 a San Martín de San Juan con Claudio Biaggio como entrenador. El dólar cotizaba a 37,90 y el boleto mínimo de colectivo valía 13 pesos.

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Nadie lo sabía, pero en aquel Metro 1976, el torneo del punto negro estadístico, empezaba un declive que terminaría con la venta del estadio de Avenida La Plata, el descenso y una sequía de 21 años sin títulos. Algo que parece lejanísimo para un club que, en el último lustro, celebró la Libertadores, el inicio de su vuelta a Boedo y se acostumbró a las alegrías y los campeonatos.

Contra Boca en la Bombonera, el equipo tiene la chance de salir del agobio. En definitiva, ganarle a Boca sería poner a la historia en su lugar.

(*) Esta nota fue publicada en el Diario PERFIL.

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