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29/09/2019

Coleman: de soñar con la NFL a heredar el trono de Bolt

Christian Coleman está llamado a ser el sucesor de Usain Bolt. //AFP

El estadounidense de 23 años se coronó en los 100 metros en Doha y dejó atrás las suspicacias por una sanción que no fue. «Nunca he dado positivo y nunca daré positivo», sentenció.

«No es una buena publicidad para el atletismo», admitió en las pasadas semanas el presidente de la Federación Internacional de este deporte (IAAF), Sebastian Coe. Se refería al caso de las faltas de localización para controles antidopaje de Christian Coleman, joven talento de 23 años coronado este sábado en los 100 metros del Mundial de Doha.

La imagen de Coleman era la de un atleta con unos dotes naturales impresionantes para la velocidad, un ‘niño prodigio’ de las pistas con muchos números para optar al trono vacante dejado por Usain Bolt en este deporte.

Pero a finales de agosto se conoció que había cometido tres faltas a sus obligaciones sobre la localización antidopaje, lo que le exponía a una suspensión que frustaría sus sueños mundiales y olímpicos.

Finalmente, el 2 de septiembre se decidió no sancionarlo, al constatarse el error en el registro de una de las fechas. Sus faltas se habían producido en un plazo superior a un año, por lo que se renunciaba a continuar con el expediente sancionador.

Aunque no fue suspendido, el nombre de Coleman quedaba manchado al asociase a un asunto relacionado con el dopaje y los motivos de esas faltas disparaban especulaciones y dudas.

Desde el inicio de su caso, Coleman ha optado por el gesto serio, la firmeza y por no hablar demasiado.

Lo hizo en un vídeo en las redes sociales en el que ajustó cuentas con la Agencia Estadonidense Antidopaje (USADA) por un caso que le hizo acaparar titulares en todo el mundo.

«Es una vergüenza para la USADA que este caso se haya hecho público (fue revelado por el diario británico Daily Mail), que pidan a los atletas seguir un reglamento que ellos mismos no entienden», afirmó el velocista en ese vídeo.

En Instagram, Coleman se presentó como el «mayor abogado para un deporte limpio».

«Nunca he dado positivo y nunca daré positivo», sentenció.

El viernes, tras las series de los 100 metros en Doha, era el atleta más perseguido en la zona mixta, donde deportistas y periodistas coinciden, pero él pasó sin decir palabra.

Muchos recordaban una anécdota, la de que cuando fue elegido al consejo de alumnos de su escuela primaria sin hacer ningún discurso.

Pasión por el fútbol americano. La historia de Coleman hasta el caso de sus tres faltas era una historia de éxito.

Subcampeón mundial en Londres-2017 por delante de Usain Bolt (bronce) con apenas 21 años, este exestudiante de la Universidad de Tennessee tuvo una progresión meteórica.

En 2018 conquistó el título mundial bajo techo en los 60 metros y ya nada parecía poder parar su ascenso, hasta las últimas semanas tan convulsionadas que tuvo que vivir.

Hijo de una profesora y de un funcionario del estado de Georgia, Coleman estudió en una escuela religiosa y fue educado con valores cristianos.

La historia podría haber sido muy diferente si sus pasos no hubieran sido reconducidos hacia el atletismo en vez a la que era su primera opción y su primera pasión, el fútbol americano.

Seguramente no pueda cumplir nunca su sueño de niño de ser una estrella de la NFL, pero puede presumir de ser el hombre más rápido en la prueba reina del atletismo.

Baja de último momento Coleman fue retirado de la lista de salida de la serie número 2, en la que estaba previsto que participara. La Federación Estadounidense de Atletismo no precisó los motivos de su ausencia, pero indicó que estaba disponible para el equipo de cara al relevo 4×100 metros, que comienza el viernes.

El sábado se convirtió en el campeón mundial de 100 metros, por primera vez en su carrera, al sobrevolar la final con un tiempo de 9 segundos y 76 centésimas, su nuevo récord personal.

La baja de Coleman deja como más favorito todavía en los 200 metros al estadounidense Noah Lyles, el cuarto hombre más rápido de la historia en la media vuelta de vista (19.50), pese a su juventud (22 años).

Lyles no compitió en los 100 metros y no fue rival allí de Coleman.

Por lo tanto, Doha-2019 no será escenario de un duelo entre Coleman y Lyles, los dos prodigios de la velocidad, que aspiran a suceder como gran estrella del atletismo al retirado Usain Bolt.

Fuente: AFP

Diego Reinares

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