Oscar Schmidt, leyenda del básquet brasilero y mundial. Foto: @JuegosOlímpicos
Adiós a "Mano Santa"

Falleció Oscar Schmidt, leyenda brasilera del básquet y dueño de un récord histórico en los Juegos Olímpicos

El mítico basquetbolista murió a los 68 años tras una valiente lucha contra un tumor cerebral. Dejó un legado inigualable y una huella imborrable como el artillero más letal en la historia de la cita olímpica.

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viernes 17 de abril de 2026 | 06:37

El mundo del básquet está de luto. A los 68 años, falleció la leyenda Oscar Schmidt, el mítico "Mano Santa" que es un mito para Brasil y para la historia de los Juegos Olímpicos.

Oscar Schmidt (1958 - 2025)

El legendario basquetbolista, que durante más de 15 años libró una batalla silenciosa y resiliente contra un tumor cerebral, falleció tras sufrir un paro cardiorrespiratorio en el Hospital Municipal y Maternidad de Santa Ana.

Nacido en Natal un 16 de febrero de 1958, Oscar no solo jugaba al básquet; él lo dominaba. Su carrera se extendió por casi tres décadas (1974-2003), dejando números que parecen de película.

Schmidt dejó un legado tan grande que lo llevó a convertirse en el máximo anotador de la historia de este deporte, con 49.737 puntos, una cifra que no fue superada hasta 2024 por el mismísimo LeBron James. Pero a diferencia del astro de la NBA, Oscar construyó sus puntos repartido entre clubes de Brasil, Italia, España y, sobre todo, en su amada selección nacional.

Schmidt defendiendo a su amada selección de Brasil

Si los Juegos Olímpicos tuvieran un dueño, ese sería Schmidt. Participó en cinco ediciones consecutivas (Moscú 80, Los Ángeles 84, Seúl 88, Barcelona 92 y Atlanta 96), dejando una marca que aún hoy parece inalcanzable: 1.093 puntos anotados.

Su capacidad para sostener el nivel de élite durante dos décadas lo convirtió en miembro del Salón de la Fama de la FIBA y del Naismith Memorial en Estados Unidos, a pesar de no haber jugado un solo minuto en la NBA.

El basquetbolista que le dijo "No" a la NBA

Uno de los capítulos más recordados de su vida fue su renuncia a la liga más poderosa del mundo. En 1984, fue seleccionado por los New Jersey Nets, pero Schmidt tomó una decisión que hoy parecería imposible: rechazó el contrato.

Oscar Schmidt en los Juegos Olímpicos

En aquel entonces, las reglas de la FIBA prohibían a los jugadores de la NBA representar a sus selecciones nacionales. "Jugar por mi país valía más que cualquier cheque" , solía decir.

Esa lealtad se tradujo en un hito histórico: la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987, donde Brasil derrotó a Estados Unidos en su propia casa, con una actuación estelar del brasilero que quedó grabada en los libros de historia con 46 puntos.

 

FMZ