Lucas Blondel le agradeció a los hinchas de San Lorenzo por el trato a Morena Beltrán en el clásico Foto: Redes sociales
Fútbol argentino

¿Por qué es noticia que una mujer trabaje en paz?: El agradecimiento de Blondel a la hinchada de San Lorenzo por el trato a Morena Beltrán

Tras el clásico, el futbolista de Huracán, Lucas Blondel, agradeció el buen trato de los hinchas de San Lorenzo hacia su pareja, la periodista Morena Beltrán. Sin embargo, su reflexión dejó al descubierto una pregunta incómoda: ¿El respeto básico hacia las mujeres en las canchas sigue siendo un privilegio y no la norma?

jueves 13 de agosto de 2026 | 06:20

El mensaje de Lucas Blondel en sus redes sociales, tras el clásico entre San Lorenzo y Huracán, fue breve pero contundente: "Sé que no debería ser algo para destacar, pero en estos tiempos sí lo es". Esa sola oración sintetiza la paradoja que vive el periodismo deportivo femenino en Argentina. Celebrar que Morena Beltrán, periodista y pareja del jugador, haya podido realizar su cobertura en el estadio sin ser hostigada es, en sí mismo, la prueba de que el ambiente futbolístico todavía mantiene una deuda pendiente con las mujeres.

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Si bien la presencia de mujeres en el campo de juego y en los medios es cada vez mayor, la "normalidad" del ejercicio profesional sigue estando condicionada por el entorno. El agradecimiento público del jugador hacia la hinchada del Ciclón no debería ser necesario en un ecosistema deportivo sano.

El posteo de Lucas Blondel

Históricamente, el estadio de fútbol fue construido como un espacio de masculinidad hegemónica. Durante décadas, la mujer en la tribuna o en el campo de juego fue vista como una intrusa. Aunque la perspectiva de género ha avanzado en la sociedad, el fútbol suele funcionar como una burbuja donde las reglas de conducta son más laxas.

El hostigamiento —desde el insulto verbal hasta el comentario despectivo por redes sociales— sigue siendo una barrera invisible que muchas periodistas deben sortear. Cuando Blondel destaca que los hinchas no "mezclaron las cosas", lo que está señalando es que el profesionalismo de Morena Beltrán fue, por una vez, reconocido por encima de cualquier prejuicio de género, de identidad o de elección personal por ser su pareja. 

¿Buena gente o estándar mínimo?

"Sigamos viviendo el fútbol como somos los argentinos, pero mostrando también que somos buena gente", sentenció el futbolista de Huracán. Aquí el análisis se vuelve más profundo: ¿cuándo el respeto por el otro se convirtió en un valor opcional?

La narrativa del "aguante" y la "pasión" ha sido utilizada muchas veces como escudo para justificar conductas violentas. Etiquetar como "buena gente" a quienes simplemente se comportaron de manera respetuosa ante una periodista que estaba trabajando, coloca el estándar del comportamiento civilizado en un lugar demasiado bajo. La verdadera modernización del fútbol argentino no llegará cuando las mujeres sean "tratadas bien" como una excepción, sino cuando su presencia en las canchas sea un hecho tan cotidiano y respetado como el de sus colegas hombres.

La violencia de género no tiene nada que ver con la pasión por el fútbol

La reacción de los hinchas de San Lorenzo —quienes, según el testimonio de Blondel, se mantuvieron dentro de los límites del respeto— es un indicio positivo, pero no alcanza. El debate que abre este episodio invita a los clubes, a las dirigencias y, sobre todo, a las propias hinchadas, a preguntarse qué tipo de espectáculo quieren construir.

El posteo de Blondel no debería haber sido noticia por su contenido, sino por lo que representa: un llamado de atención a un ecosistema que, aunque lento, parece estar empezando a entender que la violencia de género no tiene nada que ver con el fútbol, pero que la igualdad de condiciones sigue siendo, lamentablemente, una cuenta pendiente.