jueves 11 de junio del 2026

"Para mi padre nunca juego bien"

Riquelme reafirmó su idolatría por Messi y Maradona, a quien relataba de chico. Su amistad con Iniesta y el "papelito" de Lehman en el Mundial 2006.

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Juan Román Riquelme vivió un año particular tras haberse consagrado campeón nuevamente con el Xeneize y haber cumplido 15 años desde su debut como profesional. Fueron varios momentos que el enganche recordó: "Imaginaba que iba a ser futbolista, que iba a intentar jugar algún día con la camiseta de Boca, en La Bombonera pero no jugar tanto tiempo ni que la gente me tenga tanto cariño".

De recuerdo a recuerdo, Román reconoció su idolatría por Diego Maradona y confesó que de chico intentaba imitarlo y que lo relataba cuando jugaba. "Después de verlo jugar algún partido, salía corriendo a la calle con mis amigos e imaginaba que era él. Hoy le pasa a mi hijo con Messi", dijo Riquelme en una entrevista con el sitio oficial de la FIFA. Sin embargo, fue contundente al referirse a Lío: "Messi es el más grande, es el mejor del mundo".

El jugador de 33 años aún sueña con el próximo mundial en Brasil y reconoció que irá de todas maneras como jugador o como hincha. "Sé que va a ser complicado, que voy a estar bastante grande, pero la ilusión y el deseo de estar en el Mundial los voy a tener", expresó.

Dejando de lado el plano futbolístico, Riquelme dijo que hay un crítico número uno de su juego y ése es su padre: "Para él nunca juego bien. Siempre hay algo que está mal. Me pasa por al lado y me dice 'si sos tan bueno, por qué erraste ese pase'", confesó.

El papelito de Lehman. Tras la eliminación por penales en el Mundial 2006 ante Alemania en cuartos de final, se habló que el arquero germano tenía escrito dónde iban a patear los jugadores argentinos. Para Román ese papel no tenía nada. "No había nada escrito. Era todo cuestión de demorar un poco más, de hacer que nuestros pateadores prensaran que él sabía dónde iban a tirar. Fue muy vivo", recordó.

Por último, Riquelme contó que en su etapa como jugador del Barcelona conoció a Andrés Iniesta, uno de sus jugadores preferidos en la actualidad. "Cuando llegué, él estaba en la filial. Empezó a entrenar con nosotros y le agarré mucho cariño. Pasábamos mucho tiempo juntos. Debutó en esa época y desde entonces tenemos una gran relación. Siempre seguimos hablando".