El gran nivel demostrado en el Mundial 2026 rindió sus frutos inmediatos para el arco azulgrana. San Lorenzo llegó a un acuerdo definitivo con el Lille de Francia para la transferencia de Orlando Gill, quien armó las valijas rumbo al viejo continente para sumarse a su nuevo club. La operación se concretó en una cifra cercana a los 4 millones de dólares netos a cambio del 50% de la ficha que poseía la institución de Boedo, un ingreso económico clave para el club argentino.
El arquero paraguayo de 26 años firmará un vínculo contractual por las próximas cinco temporadas con la entidad francesa, que actualmente es dirigida técnicamente por Davide Ancelotti —hijo del reconocido seleccionador de la Canarinha—. Con este salto, Gill compartirá plantel con Ethan Mbappé, el hermano menor de la máxima estrella gala, en un equipo que apostó fuerte por sus servicios tras seguir de cerca sus destacadas actuaciones internacionales.
La emoción de Orlando Gill y el recuerdo de su explosión mundialista
Antes de embarcar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza para someterse a la revisión médica de rigor, Gill dialogó con la prensa y dejó en claro su agradecimiento eterno hacia la institución argentina que le permitió dar el salto de calidad definitivo en su carrera profesional. "San Lorenzo para mí fue uno de los equipos grandes que me abrió las puertas. Voy a extrañar un montón a la gente y a la hinchada, que siempre estuvo ahí", expresó visiblemente conmovido.
El despegue internacional del arquero se gestó durante su paso agigantado por la selección de Paraguay bajo la dirección técnica de Gustavo Alfaro en el Mundial. Allí se consolidó como el guardameta con mayor cantidad de atajadas del certamen (28), siendo el héroe indiscutido en la dramática tanda de penales frente a Alemania para clasificar a octavos, además de tener un recordado duelo ante la propia Francia donde protagonizó un divertido cruce mediático con Kylian Mbappé por un saludo desatendido.
De vender sus pertenencias para salvar a su familia a la élite europea
Detrás del presente consagratorio de Orlando Gill se esconde una historia de resiliencia y sacrificio extremo. Nacido en San Lorenzo, Paraguay, y reconvertido de mediocampista a arquero en su etapa juvenil, debió afrontar una profunda crisis personal a finales de 2022 cuando su esposa sufrió graves complicaciones en el parto prematuro de su hijo Lautaro. Con el pequeño internado en cuidados intensivos, el futbolista debió vender absolutamente todo lo que tenía —incluyendo sus botines, guantes y la ropa de la selección sub-20— para costear los gastos médicos.
Tras superar ese oscuro momento familiar, su carrera dio un giro radical: llegó a San Lorenzo de Argentina a fines de 2023, hizo su paso por la reserva, se adueñó de la titularidad en la Primera en 2025 y acumuló 63 partidos oficiales con 31 vallas invictas. Hoy, tras la gloria con la Albirroja y una venta histórica, el arquero que tocó fondo y lo rifó todo para salvar a su familia disfruta de su merecido lugar en la máxima élite del fútbol europeo.
BP
Exequiel Palacios ya viaja para convertirse en nuevo jugador del Ipswich Town
Tensión en el Atlético de Madrid: Julián Álvarez se ausentó del entrenamiento por indisposición
River y su lista de colgados: qué jugadores siguen entrenando en el predio de Cantilo
El presidente de Independiente Santa Fe le contestó a Coudet por la altura: "Hay que ser profesionales"