La final femenina del US Open no fue una más. No sólo por el sorprendente triunfo de la japonesa de 20 años, Naomi Osaka, sino también por el enojo descontrolado de Serena Williams que hasta le hizo perder un game por decirle "ladrón" al umpire.
Toda esa mezcla hizo que el público en el Arthur Ashe no esté para nada contento. Y en el momento de la premiación, comenzaron los silbidos que hicieron romper en llanto a la japonesa.
Ante esa situación, la estadounidense tuvo que abrazar y consolar a la joven campeona de su primer Grand Slam.
"No quiero ser mal educada, no voy a responder preguntas, ella jugó bien y es una gran campeona. Hagamos de este el mejor momento que podamos. Démosle el crédito, seamos positivos", dijo la ex número uno del mundo.
Por su parte, una tímida Osaka que lloró prácticamente durante toda la premiación, manifestó: "Siento que haya tenido que ser así. Gracias por ver el partido".
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