El cielo
Los últimos tres goles, sincronizaciones imposibles, dignas de un videojuego.
Las camisetas rojas de los coreanos: como en Star Trek, el que lleva la remera roja es el que muere al principio del episodio.
La multitud, frente a la pantalla gigante, en Plaza San Martín, cantando y saltando como si estuvieran en la tribuna. Emocionante.
El infierno
El traje del Diego: el mismo que el del partido pasado. Si vamos a hacer fútbol con glamour, hay que rotar modelitos, al mejor estilo Kristina.
Retiro, 8 a.m.: Nunca tanta gente estuvo tan apurada por llegar al laburo. Corridas, aglomeraciones, colectivos hasta las bolas. Luego, el vacío.
El uniforme del arquero coreano: ¿Qué era eso? ¿Un traje de Power Ranger?
Corea es la cuna del taekwondo. El equipo coreano lo demostró básicamente durante todo el partido, repartiendo unos patadones dignos de Chuck Norris.