miércoles 10 de junio del 2026

Ilusiones al frente

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Si hay algo que ha alimentado eternamente a Diego Maradona es la magia de la contradicción.  Hace y deshace. Dice y desdice y quien no lo entienda se lo pierde. Y ese mismo Diego que se había enamorado del esquema de cuatro centrales y salida rápida volvió a reinventar el equipo en tan sólo dos partidos.

Igualmente, sus famosas contradicciones, a veces, vuelven al lugar de origen. Maradona, a horas de asumir como DT de la Selección, afirmó que quería un equipo que tuviera la pelota y dominara los ritmos del partido. Un año y medio después volvió a las fuentes.

Contra Corea del Sur, en el Soccer City tuneado a la argentina, su equipo intentó asumir esos compromisos a lo largo de la totalidad del partido. Partiendo de la idea madre de juntar en cancha cinco jugadores con espíritu de delanteros (Tevez,Messi e Higuaín lo son y Di María y Maxi atacan como tales)  Argentina se perfila como un equipo muy ofensivo y con gran cantidad de variantes en ataque.

Las demostró en su segunda presentación con los arranques fulminantes de las flechas de arriba, a las que hay que agregar al Kun Agüero, largamente el que más y mejor entiende a Messi. Concretamente en el nombre de Leo se centra este cambio en el juego. Siempre he sostenido que Messi rinde mejor con dos delanteros por delante y compañeros que vuelen por los costados. Maradona parece haber entendido lo mismo y comienza a sacar lo mejor (aunque rindió más contra Nigeria) del Messi del Barsa.

La ausencia de Verón le quitó control al equipo pero le dió mas dinámica y coberturas a Jonás con la presencia de Maxi Rodríguez y permitió que el equipo atacara con cinco hombres sin descompensarse.

Esto es un Mundial y Argentina podrá no ser campeón. Dificilmente pierda con cualquiera y probablemente esté en la  pelea hasta el final. Seguramente con estos dos partidos despertó, en mucha gente, ilusiones que incomprensiblemente, teniendo el material que tiene, estaban dormidas.