domingo 30 de marzo del 2025
Opinión

Selección Argentina: sigue el baile, sigue el baile

La Selección Argentina brilló en la noche porteña y logró ante Brasil una victoria verdaderamente difícil de olvidar. En el día que confirmó su clasificación al Mundial 2026, el campeón defensor volvió a demostrar que su baile no terminó.

“Quiero que la gente disfrute este presente, porque no sabemos cuánto va a durar”, declaró Lionel Scaloni tras la victoria 4-1 ante Brasil por Eliminatorias Sudamericanas, con una consigna que repite casi religiosamente en cada conferencia de prensa desde el 22 de diciembre del 2022: esto, en algún momento, se va a terminar.

Como abriendo un paraguas que posiblemente nunca vaya a necesitar, el padre de la Scaloneta refuerza el carácter extraordinario de su ciclo. Mientras tanto, lo mantiene con sus decisiones en la conducción del equipo.  

Pensar en una Selección Argentina sin Messi es difícil, tanto como imaginar que uno de los mejores partidos de la era Scaloni sería sin él. El entrenador reescribe los libros con los que nos educamos los futboleros, y al equipo que gana lo toca, lo mueve, lo transforma.

Lionel Scaloni
Scaloni convierte en oro todo lo que toca - AFP

La inclusión de un mediocampista más, Leandro Paredes, a la impecable línea de Enzo, Mac Allister y De Paul le dio al seleccionado un vuelo diferente, pero igualmente fructífero. Si no hay extremos para correr, que corra la pelota.

Paredes ordenó tácticamente con su naturalidad para el puesto, dándole todavía más libertades al talento de sus compañeros de zona. 

Con Enzo y Mac Allister convirtiendo desde el área, Rodrigo de Paul volvió a confirmar su transformación con la celeste y blanca, volviéndose un jugador de primera clase mundial.

Rodrigo de Paul
De Paul, figura de Argentina ante Brasil - AFP

Argentina le metió cuatro goles a Brasil por primera vez en la historia de las Eliminatorias, y por primera vez en un partido no amistoso desde 1959. Esto sin contar con Messi y Lautaro Martínez, quienes concentran casi el 46% de los tantos convertidos en el ciclo.

Si no están los que hacen los goles, los goles los harán otros, y sobre esa simple reflexión se apoya el ya indiscutible talento de Scaloni como director técnico.

“Es fácil decir que es gracias a mí, pero sería mentirles”, aseguró el de Pujato ponderando el rol de los jugadores, y acá también tiene razón. No por restarle un centavo a su mérito, sino por seguir resaltando el sobresaliente nivel de competitividad grupal.

Los nombres que fueron afianzándose durante la Copa Mundial de Qatar siguen brillando casi dos años y medio después. Las reservas que esperaban su oportunidad, como Thiago Almada, empiezan a destacarse a la par y también hay lugar para el lucimiento de aquellos pocos que se van metiendo desde afuera en un plantel cerrado, como Giuliano Simeone y Nico Paz.

Giuliano Simeone
Todos celebran con Simeone su primer gol en Argentina - AFP

Pese a las bajas, la doble Fecha FIFA de clásicos pareció dejar un renovado borrador sobre el cual se trabajará el equipo titular. Con el angelado arquero intocable y la defensa definida, Lisandro Martínez sigue picando en punta para ocupar ese lugar que dejará Nicolás Otamendi, de 37 años.

El ya mencionado ingreso de Paredes como cuarto mediocampista propone una alternativa al carril que ya dejó Di María, mientras Lionel Messi conservará su lugar durante todo el tiempo que lo disponga, entre la expectativa y la incertidumbre de cara al 2026.

Con Messi, el equipo de la última doble fecha solo deja lugar para un delantero, y aunque la capacidad goleadora de Lautaro Martínez lo posiciona por sobre cualquiera, el aporte de Julián Álvarez es, en simples palabras, una maravilla.

Julián Álvarez
Julián Álvarez, el sueño de cualquier técnico por versatilidad y talento - AFP

El fantástico partido que Argentina jugó ante Brasil reavivó una llama que, lejos de estar apagándose, volvió a arrasar en un compromiso de alto vuelo.

Si bien esta versión de la Selección Brasileña no le hace honor a sus luces, Dorival solo había perdido uno de sus dieciséis partidos dirigidos. Y Brasil pisó Buenos Aires con Vinicius, último futbolista que FIFA eligió como el mejor de todos, Rodrygo, silenciosa figura de Real Madrid, y Raphinha, posiblemente el delantero más determinante en la temporada europea.

Argentina regaló fútbol de alto vuelo en un partido inolvidable y, por si había dudas, dejó claro que sigue en el baile.