“¿Te das cuenta, Vilas, cómo convocamos?", disparó Clerc ante la mirada atenta de una multitud que colmó Estadio Pipa de Tigre en donde se enfrentarán, en un partido de exhibición, Roger Federer y Juan Martín del Potro. Es que Guillermo y José Luis, dos grandes de la historia del tenis argentino, animaron al público en la previa al gran encuentro de la jornada.
Clerc le ganó a Vilas por 6-2 y 6-1. Batata, de 54 años y ex número 4 del mundo, hizo valer la potencia de su servicio y la velocidad de sus golpes para doblegar sin inconvenientes a Vilas, en apenas 57 minutos de juego.
No obstante, Vilas, de 60 años, ganador de cuatro títulos de Grand Slam y 62 torneos de ATP, dio muestras de que el tenis corre por sus venas. El gran Guillermo entrenó a las cuatro y media de la tarde bajo un sol tremendo y una temperatura en cancha cercana a los 40 grados.
En un clima cordial y distendido, muy diferente a la relación tensa que tuvieron en aquella final de Copa Davis en Cincinnati 1981 que perdieron ante Estados Unidos, estas glorias del tenis nacional brindaron un gran espectáculo, divirtiendo al público con constantes pasos de comedia y haciendo gala del talento que aún conservan.
No faltaron las cargadas de Batata a Vilas diciéndole "abuelito", como tampoco las sonrisas pícaras del marplatense cuando lograba impactar alguno de sus aún hirientes devoluciones de saque.
Pero la ovación más importante de la tarde se la llevó Vilas, el mejor tenista que ha tenido el país en su historia, quien hizo delirar al público con su patentada "gran Willy".
Clero jugó un globo profundo y Vilas la intentó pero la pelota quedó en la red. Sin embargo, Batata le jugó una segunda bola al fondo y esta vez si, Vilas impactó de lleno y sacó un violento golpe pasando la pelota entre sus piernas y ubicándola contra una de las líneas. Fue el broche de oro para un partido entre dos ex glorias del tenis argentinos, una previa de lujo para el duelo entre Federer y Del Potro.
Fuente: DyN