domingo 16 de agosto del 2026
Tenis

El calvario físico de Novak Djokovic en Cincinnati enciende las alarmas de cara al US Open

El legendario tenista serbio, Novak Djokovic, volvió a sufrir las consecuencias de las altas temperaturas en el circuito, coronando una temporada para el olvido y sembrando profundas dudas sobre la gestión de su calendario ante el inevitable paso del tiempo.

El circuito de tenis vive momentos de transición y las certezas de antaño empiezan a resquebrajarse. Mientras la nueva generación pide pista a fuerza de talento y juventud, Novak Djokovic sufre el desgaste de años en la cima. Una vez más, el cuerpo cobró factura al tenista serbio, evidenciando que la lucha contra el reloj y las exigencias extremas del circuito se han vuelto tan duras como cualquier rival al otro lado de la red.

Thiago Tirante le ganó a Djokovic en el Master 1000 de Cincinnati: es el cuarto argentino en vencerlo en 68 partidos

La caída ante Thiago Tirante y un colapso en condiciones extremas

El court central del Masters 1000 de Cincinnati fue testigo de un contraste implacable. Mientras el argentino Thiago Tirante celebraba el hito más resonante de su carrera al superar al excampeón, el circuito contenía la respiración ante una postal cada vez más frecuente: el sufrimiento físico de Novak Djokovic.

A sus 39 años y ubicado en el quinto puesto del ranking, el serbio sumó su sexta caída en una temporada donde apenas acumula 14 victorias. Más allá del mérito del platense de 25 años, el foco de la jornada se instaló de inmediato en las dificultades respiratorias y el desgaste que volvieron a maniatar al máximo ganador de torneos de Grand Slam (24) en condiciones de agobiante calor y humedad.

“Una cuestión de salud”: La anatomía del colapso de Nole

Lejos de buscar excusas tácticas o restar méritos a su rival, el balcánico abrió el paraguas sobre su realidad corporal en la rueda de prensa posterior. "No fue un partido agradable para mí por cómo me sentía. Es una cuestión de salud que me viene molestando durante los últimos años, sobre todo cuando hay calor y humedad, los nervios la empeoran y eso fue lo que pasó", reconoció.

Lo que Djokovic describe no es un fenómeno aislado, sino una vulnerabilidad biológica creciente. A los 39 años, la capacidad del cuerpo para termorregularse disminuye drásticamente. En condiciones de alta humedad, el sudor no se evapora, elevando la temperatura interna y estresando el sistema nervioso central. Además, el flujo sanguíneo se desplaza hacia la piel para enfriar el cuerpo, restando oxígeno vital al diafragma y a los músculos, lo que explica sus recurrentes problemas respiratorios.

A esto se suma el castigo acumulado en articulaciones como la espalda y las rodillas, que ante la fatiga térmica pierden elasticidad y coordinación. Como el mismo Nole admitió, el estrés competitivo —los "nervios"— acelera el ritmo cardíaco, creando una tormenta perfecta que deriva en el colapso físico visto en Ohio. El hecho de jugar tan pocos torneos al año, como señaló Brad Gilbert, impide que su organismo mantenga la "adaptación al estrés térmico", volviéndolo mucho más frágil ante condiciones extremas.

Novak Djokovic
Novak Djokovic en el duelo ante Thiago Tirante

Dudas sobre el futuro y la sombra de los próximos desafíos

Consultado sobre su vínculo con el certamen estadounidense de cara al futuro, Djokovic dejó abierta una puerta pesimista: "Desde luego, espero que sí, pero lamentablemente parece poco probable. Pero ya veremos qué nos depara el futuro", apunto sobre la posibilidad de regresar a Cincinnati en 2027.

Esta caída coincidió, paradójicamente, con una marca estadística histórica: al pisar la pista, Nole igualó al español Feliciano López como el jugador con más presencias en la historia de los Masters 1000 (139). Sin embargo, la gran incógnita pasa por su competitividad a largo plazo, con la mira puesta en el gran objetivo de llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Las voces autorizadas del ambiente ya analizan el dilema. Brad Gilbert, prestigioso entrenador y analista televisivo, reflexionó en sus redes sociales tras el cotejo: "Va a ser cada vez más difícil para Djoker seguir a su nivel alto habitual, jugando tan pocos eventos. Cuando él estaba ganando y era más joven no había problema con un calendario limitado. Sí creo que los Slams son mucho mejores para él en este momento".

Djokovic
Novak Djokovic

El reto inminente: La gran prueba de fuego en Flushing Meadows

El tiempo de lamentos será breve, ya que el horizonte inmediato presenta una amenaza climática y deportiva idéntica: el US Open, último Grand Slam del año que se pondrá en marcha el próximo 30 de agosto.

Nueva York suele recibir a los competidores con un clima complejo, caracterizado por temperaturas elevadas y una humedad asfixiante que se intensifica sobre las canchas de cemento. Para un Djokovic que acumula 19 participaciones en Flushing Meadows y cuatro títulos (2011, 2015, 2018 y 2023), la gestión del esfuerzo —en especial si le toca afrontar turnos diurnos— será determinante para saber si su leyenda en los majors aún guarda un capítulo más de gloria.

En esta Nota