Tal vez un poco más tarde de lo recomendable me he dado cuenta que la Copa del Mundo es una especie de “fútbol for dummies” que se renueva cada cuatro años y que es muy difícil traducir al razonamiento el andar y/o funcionamiento de los equipos cuando se le contraponen las caras de miles de personas que rebosan de alegría o quedan como si hubiesen visto un fantasma al saber que a su selección se le desarmaron los zapatos y la carroza se volvió calabaza.
Muchas veces encuentro reñida esa frase que dice “tal selección es una de las mejores ocho o cuatro del mundo” cuando se clasifica a una llave definitoria, pero en este caso hay bastantes coincidencias con respecto al pasado inmediato. Tal vez sean nuestra selección y la de Uruguay las que más han cambiado su imagen luego de la situación crítica por la que pasaron en las Eliminatorias, donde recién pudieron abrochar el pasaje en la última fecha y en el repechaje respectivamente; pero los demás equipos han conseguido con pasos más firmes sus pasaportes hace tiempo ya y han mantenido sus formas hasta aquí por lo que, insisto en esta ocasión, sea por casualidad o causalidad el mote de “mejor” está bien.
A diferencia de Alemania, que seguro brindaban como en el Oktoberfest por un triunfo del Tri, a los jugadores de Maradona y al propio Diego no les quedaba otra que saber lo que se venía de superar a México. Y tal vez haya sido esa la causa del pronunciado bajón futbolístico del segundo tiempo el pasado domingo. Los octavos de final para la selección fueron la última estación de carga de energía para seguir en la Copa del Mundo ya que de seguir una lógica más o menos cierta la escalera hacia la copa tendrá como peldaños a Alemania, a España y a Brasil o a Uruguay. Cualquier cambio de nombres será a favor de Argentina.
Sabe también Maradona que ésta es una de las semanas más importantes de su carrera dentro del fútbol, incluso más que en su época de jugador. Muy lejos de llegar al centenar de partidos como DT se mete en un cuartos de final de Copa del Mundo pero -a no confundirse- esto fue posible porque Diego Maradona, vaya a saber uno el motivo, aplicó cosas a su rutina laboral que antes NO aplicaba. Ya con esto y a la escala de partidos que lleva dirigiendo se puede decir que es una versión mejorada de lo que demostró en las Eliminatorias, donde erró y mucho.
Quiero agregar una ventaja esotérica: Podolski y Klose ya hicieron goles y Messi no. La leyenda del gigante dormido es la única incertidumbre para el gran choque del sábado donde nadie duda, más allá de las formas, que el que se alce con la victoria va a estar bien. No por nada este partido fue dos veces final de Copa del Mundo.
Fueron estas horas de segura reflexión en Pretoria luego del triunfo en octavos y lo serán más las próximas en la vigila del partido frente a Alemania. La selección argentina sin dudas deberá jugar mejor que frente a México para no depender de nada externo al encuentro. La legión de los “sin jeta”, como cantan Los Piojos, están preparados para seguir de fiesta.




Juan M. Del Potro
Mikhail Youzhny
Roger Federer
Radek Stepanek





Pavadeces y pavadeces… no hay un periodista que informe como va a jugar alemania, como va a formar, a que juegan…