442

El sitio de deportes de Perfil.com

RSS

G Plus

Facebook

Twitter

Estadísticas
 
24/11/2018

Venganza barra brava: una teoría para la suspensión

Allanamientos en las casas de barras de River por reventa ilegal de entradas. / Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires

Los Borrachos del Tablón habrían atacado el micro de Boca en señal de protesta. En la previa del Superclásico les habían quitado 300 entradas y 7 millones de pesos.

El grupo que atacó al micro de Boca comenzó a reunirse dos horas antes a una cuadra de la avenida del Libertador y Monroe y, sugestivamente, abandonó su punto de encuentro para dirigirse a esa esquina apenas minutos antes de que llegara el plantel «xeneize», como si hubieran recibido el aviso del inminente paso.

Así, fuentes judiciales y policiales revelaron a NA que dentro de la investigación existen puntos en común para relacionar este ataque al ómnibus de Boca como respuesta al allanamiento que el viernes la Justicia realizó en la casa de «Caverna» Godoy, líder de la barra brava del «Millonario».

En ese lugar, la Justicia secuestró más de diez millones de pesos, 15 mil dólares y 300 entradas para la gran final entre River y Boca.

Lo cierto es que pasado el mediodía, a resguardo de las miradas policiales y de los puestos fijos de vigilancia, un nutrido grupo de hinchas se reunió expectante frente a un supermercado chino ubicado en la calle Montañeses entre Monroe y Blanco Encalada, en el barrio porteño de Núñez.

En esa cuadra suele hacer «las previas» a los partidos de local una facción de la barra brava millonaria, la misma que ya protagonizó enfrentamientos callejeros en la esquina de Monroe y Montañeses en el pasado y que durante algunas fechas había generado un fuerte despliegue policial que desapareció tras el receso mundialista.

El grupo llegó a reunir este sábado por la tarde a casi dos centenares de hinchas -mucho más de lo habitual- que, con pirotecnia y mucho alcohol, cortaron el paso de los vehículos y coparon tanto las veredas como la calzada, con cánticos que fueron ganando en violencia hasta centrarse en aquellos que hacían hincapié en «matar a todos los bosteros» y en la figura del presidente Mauricio Macri.

De pronto, cuando nada lo hacía prever y como si hubieran recibido un aviso para movilizarse y entrar en acción, el grupo se encaminó raudamente por Monroe hacia la esquina de Libertador y pocos minutos más tarde se concretó el ataque al ómnibus, al que pareció que habían estado esperando sabiendo que por allí pasaría.

El grueso de ese mismo grupo no habría ingresado al estadio en ningún momento, ya que retornó al punto de encuentro después de la pedrada y permaneció por allí mientras se demoraba la decisión de suspender el partido.

Apenas pasadas las 19:00, este conjunto de personas –que para entonces ya había cortado el tránsito vehicular sobre Monroe y se mostraba por demás exaltado- atacó un bar ubicado en la esquina con Montañeses, molestos porque los encargados, al ver el clima imperante en la zona, decidieron cerrar sus puertas.

Entonces, una docena de motos policiales y varios patrulleros llegaron al lugar y persiguieron a los revoltosos por Montañeses, de contramano, hacia la calle Franklin Roosevelt, mientras en el bar atacado se observaban sillas y mesas desparramadas, vidrios rotos, botellas y piedras.

Ese lugar fue durante mucho tiempo punto de encuentro de una facción de «Los Borrachos del Tablón», hasta que meses atrás se produjo un brutal enfrentamiento con otro grupo de la hinchada al término de un partido, y la pelea se prolongó horas más tarde en la zona norte del conurbano con –según versiones- al menos una víctima fatal.

Fuente: NA

AM

Archivado en: , , , , , , , ,
Clubes:

 

 

Opinión