Desde la FIFA hace ya mucho tiempo que se intenta concientizar con el objetivo de erradicar el racismo en el fútbol pero pese a algunos avances parece que todavía queda mucho camino por recorrer hasta lograrlo y una prueba de ello es lo que le ocurrió al brasileño Serginho que juega en Jorge Wilstermann de Bolivia, que cansado de los insultos en el partido de su equipo como visitante del Blooming, abandonó el campo de juego indignado.
El brasileño estaba por ejecutar un tiro de esquina con los hinchas rivales a su espalda, cuando de repente decidió cruzar el campo de juego al trote para irse al vestuario con tal indignación que no le importó dejar a su equipo con un futbolista menos ante la inacción del árbitro del encuentro. No es la primera vez que sufre discriminación y medios bolivianos informaron que tiene pensado irse del país.
El presidente de Bolivia Evo Morales se refirió al tema con un mensaje en sus redes sociales: "Nuestra solidaridad con Serginho, jugador de Wilstermann que abandonó ayer la cancha, a modo de protesta, tras recibir insultos racistas de parte de malos hinchas. El fútbol es un deporte que une a los pueblos, no debemos permitir que se manche con estos actos discriminadores".
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