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05/10/2019

Fútbol y maternidad: «Hijas nuestras, hijas nuestras»

Madres. La estadounidense Sydney Leroux jugó hasta el quinto mes de embarazo. Florencia Garay, de UBA, con su hija de 8 años. / Cedoc

En los 17 equipos de Primera División hay 18 jugadoras que son madres o están embarazadas. La AFA no las contempla. Testimonios.

En el Mundial de fútbol femenino que se disputó este año en Francia, solo cuatro de las 522 jugadoras que participaron tenían hijos, según informó la periodista mexicana Abigail Parra en el portal Mediotiempo. Dos son argentinas: Vanina Correa y Lorena Benítez.

Correa se retiró en 2010 para ser mamá y volvió al fútbol después de seis años y Benítez fue madre no gestante de mellizos este año por lo que a la vuelta de Francia anunció que se alejaría del seleccionado para dedicarse a la maternidad. Tras dos semanas del inicio del primer torneo de la era profesional del fútbol de mujeres en la Argentina, cabe hacerse una pregunta: ¿Qué pasa con la maternidad en el fútbol?

En los 17 equipos que participan del Torneo Rexona de Primera División hay al menos 18 futbolistas que son madres o están embarazadas, sobre un total de más de 400. Estudiantes de La Plata, con tres, es el que más tiene en su plantel.

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«La postura del club siempre fue de abrirles las puertas con igual trato. De más está decir que se tienen ciertas contemplaciones», cuenta Bettina Stagñares, coordinadora del fútbol femenino de Estudiantes. «En una época había varios nenes y nenas y decidí hacerles un mini entrenamiento. Mientras las mamás corrían de un lado de la cancha, ellos lo hacían del otro y a veces lo hacían juntos. Eso redobló las ganas de las jugadoras y los chicos estaban felices con las madres», dice.

Cecilia Centurión, jugadora de Rosario Central, tiene 26 años y fue madre por primera ves hace diez. «Fue lindo y a la vez duro, porque tenía 16 años y tuve que dejar los estudios y muchas cosas de lado. Me costó seguir con el fútbol. Jugaba en un torneo en mi barrio y cuando podía llevar a mi hijo, lo llevaba», recuerda.

El 16 de marzo pasado se anunció la profesionalización del fútbol femenino. El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, y el secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, informaron que los contratos estarían dentro del marco del convenio colectivo de trabajo de los futbolistas varones, donde la maternidad no está contemplada.

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«Es el tema más sensible y donde estamos haciendo hincapié», explica Marchi. Lo están discutiendo abogados de AFA y de FAA. La idea era llegar a un acuerdo antes del inicio del torneo, pero siguen en conversaciones.

Romina Calcagno, coordinadora del fútbol femenino de FAA, explica que la intención es cuidar a la futbolista embarazada y que se respeten sus derechos como trabajadora por contrato. «Queremos contemplar cada situación, por ejemplo la actividad física diferenciada cuando es necesario o un embarazo de riesgo», dice

«Durante el embarazo no tuve complicaciones, pero tuve que dejar de jugar por el contacto», dice Florencia Garay, madre de una hija de ocho años, jugadora del equipo de la UBA en el último torneo, que hoy se fusionó con Defensores de Belgrano.

La profesionalización del fútbol femenino implica cambios. Respetar el derecho de las mujeres como trabajadoras es uno de ellos. Pero además aparecen los de las disidencias sexuales y, por eso, otro tema a debatir es la identidad de género.

(*) Esta nota fue publicada en el Diario PERFIL.

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